derecho a una indemnización por retrasos en un vuelo

Parece que todo va bien en el aeropuerto. Ya has facturado tu equipaje y realizado el check-in en el mostrador de la aerolínea. Llegas a la puerta de embarque, pero algo va mal. Tu vuelo se ha cancelado, y cuando vas a pedirle explicaciones a la aerolínea, te dicen que el motivo son las condiciones climatológicas. Hoy queremos que conozcas cuándo te corresponde una indemnización por retraso de vuelo o cancelación, ya que muchas veces el mal tiempo no es excusa para que una compañía aérea lleve a cabo estas malas prácticas.

¿Puedes reclamar por mal tiempo?

La respuesta a esta pregunta normalmente es que no. Y es que el Reglamento Europeo de los derechos del pasajero suele considerar las malas condiciones climatológicas como circunstancias extraordinarias, por lo que las aerolíneas están amparadas.

Sin embargo, hay algunos supuestos en los que la culpa no es del mal tiempo, sino de la línea aérea, y que revisaremos en el siguiente punto.

¿Cuándo tienes derecho a una indemnización?

Tendremos derecho a una indemnización por parte de la compañía aérea en algunos supuestos. En primer lugar, debemos verificar que el resto de los vuelos del aeropuerto no han sufrido incidencias. Si tu vuelo es el único cancelado o retrasado y el resto despega con normalidad, estaremos ante una anomalía por parte de la compañía aérea, por lo que podremos pedir una indemnización.

También hay que tener otros factores en cuenta a la hora de pedir una indemnización. Por ejemplo, el vuelo deberá haber despegado y aterrizado en territorio de la UE. Además, la compañía aérea debe tener su base en territorio europeo. Por otro lado, es indispensable haber llegado a tiempo a la facturación o a haber realizado el check-in online.

Por último, si tu vuelo tiene un retraso de menos de 3 horas, no tendrás derecho a ninguna indemnización. Aun así, también es necesario ver cuáles son las causas por la que no recibiremos una indemnización.

¿Qué causas impiden recibirla por cancelación o retraso?

Hay varios fenómenos atmosféricos a los que las compañías aéreas pueden acogerse tras haber cancelado o retrasado algún vuelo. El primero de ellos son las nubes de ceniza, ya que estas dificultan la visibilidad del piloto y afectan a los sensores de la aeronave. Luego, los frentes tormentosos también son motivo de cancelación o retraso de un vuelo, ya que son muy peligrosos para los aviones.

Por último, hay condiciones meteorológicas adversas como ventiscas o lluvias torrenciales que también pueden hacer que tu vuelo se retrase o se cancele sin que recibas una indemnización.

¿A cuánto ascienden las indemnizaciones?

Si claramente tu vuelo se ha visto cancelado o retrasado sin motivo real aparente, podrás pedir una indemnización que se basa en los kilómetros de la ruta de vuelo.

Para vuelos de menos de 1.500 kilómetros de distancia, la indemnización será de 250 euros. En vuelos de entre 1.500 y 3.500 kilómetros, el importe es de 400 euros. Para terminar, en vuelos de más de 3.500 kilómetros, la indemnización asciende a 600 euros.

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