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La drástica reducción del número de turistas que llega a España y las urgencias económicas de los propietarios están provocando que muchos alquileres turísticos, sobre todo de edificios, se conviertan en co-living, es decir, alquiler de habitaciones de manera independiente.

Según datos de Live4Life, tanto los particulares como los profesionales inmobiliarios que gestionan el alquiler turístico están detectando más oportunidades de negocio al ofrecer esta fórmula a estudiantes y profesionales que se cambian de ciudad por un tiempo determinado.

Hasta ahora, los estudiantes que se trasladaban solos a una nueva ciudad elegían una residencia universitaria para, entre otras cosas, conocer gente con la que compartir nuevas vivencias. Actualmente, el co-living universitario se está revelando como una fórmula más económica, que preserva en esencia el componente social de las residencias y que está permitiendo ahorros de hasta el 50% por habitación.

El inquilino goza de una serie de beneficios, como el wifi, los suministros y la limpieza semanal incluidos, así como un servicio de soporte permanente para averías.

Tranquilidad y alta rentabilidad

Por su parte, el co-living aporta tranquilidad y rentabilidades a los propietarios porque desaparecen los días con los pisos vacíos y la estacionalidad. Además, las habitaciones se alquilan por periodos más largos de tiempo.

El público universitario es el primero que está cambiando la forma de alquilar y está optando por el co-living, dado que con esta fórmula se despreocupa totalmente de la gestión de su alojamiento y todos sus ocupantes asumen de entrada una vida independiente.

“Los propietarios de edificios o pisos turísticos están acostumbrados a obtener una alta rentabilidad por sus viviendas, por lo que evitan el alquiler tradicional. Sin embargo, el co-living les ofrece mantener rentabilidad alta, pero también mayor estabilidad”, expone Alberto Añaños, CEO de Live4Life. Aun así, no podemos olvidar que esta crisis está haciendo perder rentabilidad al alquiler turístico frente al residencial.

Imágenes cedidas: Niumba