el primer hotel Rosewood en Brasil

Tras haber pasado los últimos 10 años en construcción, Rosewood Hotels & Resorts abre por fin el primero de sus establecimientos en Brasil. El nuevo hotel nace de la renovación completa de una de las maternidades más célebres de Brasil y promete convertirse en un espacio único.

Con la idea de transformarse en un oasis urbano en Brasil, el edificio está situado en el corazón de la vibrante ciudad de São Paulo, cerca de la animada Avenida Paulista. Pero el alojamiento no llega solo, ya que se engloba en un proyecto mayor llamado Cidade Matarrazo. Este abarca un complejo de elegantes edificios de principios del siglo XX que han sido cuidadosamente transformados en residencias privadas, tiendas de lujo, restaurantes y lugares de ocio sin perder su encanto histórico.

Detrás de la ambiciosa idea encontramos al empresario francés Alexandre Allar, famoso por su involucración en el renacimiento de Maison Balmain. Con su apuesta por la sostenibilidad, la gastronomía y el diseño, todo el complejo quiere ser uno de los nuevos iconos del «lujo verde» mundial.

El mayor proyecto hotelero del mundo

El prolongado tiempo de construcción se debe a la ambición del proyecto. De entrada, porque ha implicado la completa renovación del mítico hospital brasileño, en el cual nacieron más de 500.000 niños a lo largo de su historia. Abandonado desde hacía 20 años, ha sido necesaria una alianza clave para su reconversión en hotel.

En la remodelación han trabajado nombres esenciales del diseño y de la arquitectura a nivel internacional, como el director artístico Philippe Starck o el arquitecto Jean Nouvel. El ganador del Premio Pritzker ha sido el encargado de diseñar una moderna torre tipo jardín vertical.

Con 160 habitaciones y suites, el hotel también tiene 100 Rosewood Private Residences disponibles para su compra, repartidos entre la mencionada torre y la restaurada Maternidad Matarazzo. Además, en el espacio hay otro interesante edificio histórico, la Capilla de Santa Luzia, que ha sido cuidadosamente restaurada para conservar su ornamentada arquitectura de 1922.

Donde arte, arquitectura y diseño se encuentran

Con las raíces brasileñas por encima de todo, se ha tratado el hotel como un proyecto artístico único. En línea con la filosofía A Sense of Place de Rosewood, el ethos distintivo del destino se entreteje en la identidad del hotel. Más de 57 artistas y artesanos nacionales han trabajado bajo la dirección artística de Starck para producir una colección de arte permanente.

Tiene más de 450 obras a su disposición, que abarcan la amplia gama de expresiones artísticas de Brasil. Así, reflejan toda la pluralidad y diversidad del país, desde el arte callejero hasta las vanguardias. A su vez, el arte adopta diferentes formas y atraviesa medios como las pinturas, los azulejos, las alfombras o las esculturas.

Para hacerlo más accesible, la totalidad de la colección ha sido catalogada en un libro disponible para los huéspedes y visitantes tanto en las habitaciones como en los espacios públicos, en el que encontrarán más detalles al respecto.

El foco puesto en la sostenibilidad

Los elementos reciclados son otra de las señas de identidad que han priorizado, pues la sostenibilidad es uno de los principales motores de este desarrollo. Por eso, prácticamente todos los materiales empleados son reciclados y autóctonos.

Además, la tecnología que utiliza será 100% renovable en el plazo de un año, según los compromisos adoptados. A su vez, el hotel no usa plásticos de un solo uso y tiene su propio sistema de filtración, con el que producen agua embotellada en vidrio que se encuentra a disposición de los huéspedes.

Esta priorización de lo local también pasa por una transformación de los edificios respetuosa con el país, pues Rosewood São Paulo se ha comprometido a preservar el entorno natural de Brasil.

En esta línea, en el diseño de la propiedad se incluye un programa de biodiversidad que repuebla la flora y la fauna autóctonas de la selva tropical de la Mata Atlántica. Por eso, se han incluido 250 árboles de hasta 14 metros de altura colocados verticalmente en la torre de esta procedencia.

Con espacio para la gastronomía

Dentro su apuesta por crear experiencias únicas, el hotel ha creado seis nuevos espacios gastronómicos en el barrio. Como parte de este renacimiento culinario, han sido diseñados pensando en diferentes ocasiones y paladares. Eso sí, todos ellos combinan el deleite de los platos con el de disfrutarlos en un espacio único. Por ejemplo, la oferta de comida y bebida se encuentra en:

    • Le Jardin. El elegante espacio entre el vestíbulo y los jardines permite disfrutar de la luz natural al mismo tiempo que de modernos platos, disponibles las 24 horas del día. Perfecto para el almuerzo o la cena.
    • Blaise. Una zona de brasserie más informal. Inspirado en el novelista franco-suizo Blaise Cendrars, cuenta con unos excelentes azulejos diseñados a mano por Fernando de La Rocque. Sirve cocina francesa inspirada por la brasileña.
    • Taraz. Situado frente a la colección de olivos centenarios, presenta un estilo rústico y tradicional. Por eso, su nombre es un homenaje al querido personaje histórico brasileño Conde Matarazzo. En él destaca un menú diseñado por el aclamado chef Felipe Bronze en el que prima la cocina sudamericana y el arte de la cocina de leña.

Una carta de amor a Brasil

Con todos estos cambios, el hotel se transforma en «una verdadera declaración de amor a la ciudad, la nación y su gente», según afirma su director, Edouard Grosmangin.

«El equipo que está detrás del Rosewood São Paulo ha dedicado una década a este proyecto para asegurarse de que honra y celebra el patrimonio de la ciudad al tiempo que insufla nueva vida al destino», ha afirmado sobre la apertura del primer hotel Rosewood en Brasil, que tras 10 años de construcción, ya está listo para acoger visitantes.

Imágenes cedidas: Rosewood Hotels & Resorts