Áurea Palacio de Sober

Dado que ahora los clientes dan prioridad a la experiencia, los hoteles deben aprovechar su potencial para conseguirla. Ya sea a través de sus instalaciones, de sus servicios o de su historia, el hotel tiene que saber diferenciarse de la competencia. Por eso hoy vamos a hablar del caso de Áurea Palacio de Sober, un establecimiento situado en un privilegiado enclave de Galicia, desde el que disfrutar de una estancia de leyenda. En un sentido más literal de lo que parece.

Cobijado por un hermoso entorno natural. Nutrido y regado por los caldos y recetas de la asombrosa Ribeira Sacra. Allí, entre las provincias de Lugo y Ourense, donde nadie lo esperaría, se erige un hotel boutique que ofrece al afortunado visitante la posibilidad de conocer «el paraíso en la tierra». Al menos, es lo que aseguran sus propietarios, que cuentan con el pazo más grande de la comunidad. Con 4000m2 y 3 plantas, se sitúa al abrigo de bosques de árboles autóctonos e interminables jardines. Desde ese lugar, parece mantener vivo el pasado.

Un hotel repleto de historia

La fundación de este caserón data del año 740 y se le atribuye a Vasco López de Lemos. Las sucesivas generaciones fueron ampliándolo hasta convertirlo en un palacio como el que se ve ahora. Destaca la hazaña de uno de sus descendientes, Fernán López, quien rescató a 12 de las 100 doncellas secuestradas por el rey Mauregato de Asturias. Gracias a ello, pudo lucir en su escudo de armas 13 roeles, que se convertirían en su blasón identificativo. Los 13 círculos sobre fondo rojo todavía pueden apreciarse en las zonas nobles del hotel.

Ya en el S. XV, Diego de Lemos pasaría a la historia por ser uno de los tres grandes caudillos de la Revolta Irmandiña. Se sublevó contra su padre, Alfonso López de Lemos y Sober, y contra el conde de Lemos, llegando a destruir la propia torre de Sober en la que vivía y donde había nacido. Alfonso López, quien le venció en un enfrentamiento directo, lo obligó a instalarse de nuevo en el palacio, que siguió creciendo hasta que en el XIX se levantó la capilla.

Más adelante, el edificio fue cambiando de manos, pasando por la familia Gayoso del Pazo de Oca o los Medinaceli. Hasta que, a finales de los años 90 del S.XX, volvió a una familia de Sober. Ya en 2010 se convirti en un hotel de lujo. En total, el Áurea Palacio de Sober lleva 14 siglos siendo un refugio privilegiado, resguardado por el agradable clima de las riberas del río. Murallas, torreones, arcos y columnas componen un pazo típico que aún conserva su arquitectura original. Recorriendo las distintas salas se puede imaginar la época dorada de los nobles gallegos, que hicieron de la piedra y los arcos sus señas de identidad.

De hecho, algunas estructuras se mantienen intactas desde el siglo VII. Por todos estos motivos, el hotel boutique se convierte en un enclave ideal para descubrir la historia de la Ribeira Sacra. Al fin y al cabo, sus paredes atesoran y guardan fiel secreto de tantas hazañas y leyendas que se han vivido en la zona.

Desconexión y bienestar en Galicia

En sus 43 amplias y luminosas habitaciones, el huésped encontrará un refugio perfecto para disfrutar de la tranquilidad. La desconexión allí es posible gracias a su ubicación en un entorno de singulares paisajes con viñedos. Además, el hotel cuenta con un spa único, totalmente acristalado, que ofrece espectaculares vistas al entorno natural que circunda al Pazo y que engloba una superficie de 20.000 m2 de jardines. Completan los servicios su piscina exterior, su parking y su restaurante con una oferta basada en productos autóctonos.

También cuenta con salones para eventos y una incomparable terraza, presidida por el silencio. Desde ella se puede disfrutar de la belleza de Ribeira Sacra, un lugar idílico donde tradición y vanguardia se fusionan. En sus tierras, las bodegas coronan las laderas a ambos lados del río Sil. Esto se debe a que la región cuenta con una fuerte tradición vitivinícola que la convierte en un destino ideal para los amantes del vino. A su vez, su bosques cambian de color durante cada estación, haciendo que todo el entorno se transforme.

Debido a esta combinación de elementos, Áurea Palacio de Sober asegura ser un lugar idóneo para descansar, sin colas o aglomeraciones. Pero, aunque no haya horarios, hay cientos de posibilidades. Un catamarán entre los cañones de los ríos, una ruta de senderismo entre robles milenarios o una tarde de sol y piscina son planes para los huéspedes. Imprescindible también pasear por lugares históricos, como Monforte de Lemos, ciudad protagonista de una de las leyendas de amor, traición y venganza más apasionantes de la tradición popular gallega.

Imágenes cedidas: Áurea Palacio de Sober