El Black Friday en el sector turístico

La expansión del Black Friday ha sido exponencial en los últimos años, llegando a ser una fecha marcada en el calendario tanto para negocios como para consumidores.

Lo que empezó como un día de ofertas en el sector de la tecnología, se ha convertido en una gran fiesta de las rebajas en todo tipo de sectores, incluso en aquellos que parecían más ajenos a esta celebración como es el caso del sector turístico y la hostelería.

El papel del sector turístico en el Black Friday

Según los números aportados por Ariadna Casasus, profesora colaboradora de Economía en la UOC, en la actualidad, la tecnología copa un 40% de las ventas, seguido por moda y complementos que representaron el año pasado el 34% de las ventas. Pese a eso, el ocio y los viajes no se quedan atrás y el año pasado ya significaban “cerca del 10% de las ventas”, recuerda.

El aumento de las ventas ha llegado con el impulso de la estrategia de marketing. “Con la pandemia, estos actores se vieron muy perjudicados, necesitaban medidas para incentivar su consumo. Y la euforia del Black Friday es una oportunidad muy buena de aprovechar”, explica la economista.

Añade, además, que estas fechas son una enorme oportunidad de cubrir huecas y equilibrar la rentabilidad media del año, ya que tradicionalmente noviembre y diciembre no son meses fuertes para el sector turístico y hotelero.

“El consumidor está más focalizado en la Navidad, se compran productos tangibles como la electrónica, los juguetes o las joyas”, incide Casasus.

La adopción del Black Friday ha supuesto atacar estos meses de baja demanda y recuperar el dinero perdido en los momentos del Covid-19, y parece ser que invertir en turismo durante estas fechas ya tiene seguidores.

Como figura en el Barómetro Turístico Brain Trust, el 40% de los viajeros planifican sus viajes con antelación, de ahí que el Black Friday se haya convertido en un día clave y atractivo para todos los viajeros que no quieran pagar más de la cuenta.

No obstante, con el panorama de inflación, el sector hotelero se mantiene a la expectativa de las consecuencias aún por llegar, que no deja de analizar cuándo y cómo serán los efectos de esta situación económica en la rentabilidad.

Para Casasus, la inflación no es una preocupación que pueda reducir los índices de consumo típicos del Black Friday: «Ahora más que nunca se planificaran las compras con antelación para aprovechar el momento de promoción de Black Friday para poder beneficiarse de compras a mejor precio”, considera. De hecho, según it Reseller, el 55,7% de los españoles realizará alguna compra en Black Friday.

Según Casasus, el cada vez más es más exigente, por eso es importante que las empresas “hagan ofertas y promociones interesantes, que les aporten valor, que marquen la diferencia”, concluye.

Muchos hoteles, OTAs y empresas del sector turístico llevan semanas preparándose para dar el pistoletazo de salida en este Black Friday. Desde vuelos a mitad de precio a estancias gratuitas: grandes cadenas y hoteles independientes han puesto toda la carne en el asador para aumentar el número de reservas este Black Friday.

 


Fuente: UOC.

Imágenes cedidas: Arno Senoner