La importancia de los hoteles instagrameables

Cada vez hay más gente en busca de la foto perfecta para redes sociales. Así, podrán conservar para siempre los recuerdos de un momento único. De ahí que tenga tanta importancia que los hoteles sean instagrameables. O, al menos, que cuenten con lugares especiales en los que sientas la necesidad de sacar el móvil para inmortalizarte en ellos.

Al final, Instagram es el reflejo de lo mejor de la vida de las personas. Funciona como un álbum en el que plasmar los sueños, tanto los que alcanzan como aquellos que sueñan con cumplir. Para ponerles las cosas más fáciles, en Relais & Châteaux trabajan para crear estos espacios bellos, personales y únicos.

Los 10 rincones más instagrameables de la península

Desde Relais & Châteaux han recopilado algunos de los hoteles instagrameables más destacados en España y Portugal. Si le echamos un vistazo a estos espacios, podremos entender dónde reside su atractivo. También, por qué funcionan a la hora de crear un recuerdo mágico que deseamos compartir.

Con esta recopilación de rincones llamativos seguro que el huésped puede vivir una experiencia maravillosa basada en el lujo y la hospitalidad, con la que además luego cosechará miles de likes online. Además, sus fotos son una gran publicidad para el alojamiento, pues no hay que olvidar el peso que tienen los influencers en la promoción de destinos.

1. La suite azul de Bela Vista

Con un intenso color azul brillante que recuerda al océano como protagonista, esta suite del hotel Bela Vista se sitúa en el Algarve portugués. El hotel boutique ocupa un palacete familiar de 1918, que en 2011 abrió sus puertas a los viajeros tras una reforma integral. Además, tiene acceso directo a la inmensa Praia da Rocha, en Portimão.

Se trata de un proyecto contemporáneo con matices del pasado (azulejos típicos, techos de madera, objetos de época…) «que entremezcla historia y romanticismo», en palabras de su maitre de maison, Gonçalo Narciso.

Gracias a su intenso cromatismo resulta muy atractivo para las redes sociales. Encima, el homenaje al azul continúa en su piscina exterior y en su fabuloso spa, que cuenta con productos de la marca francesa L’Occitane.

2. El Salón de los Espejos de Heritage

Situado en la zona más lujoso de Madrid, el hotel Heritage está muy influido por la estética del s.XX. Al fin y al cabo, se encuentra en un edificio de principios de esta época, que fue reformado durante los años de la Belle Époque e íntegramente decorado por Lorenzo Castillo.

Destaca el Salón de los Espejos, situado en la planta baja, entre el restaurante y el hall- Cuenta con techo acristalado, unas tapicerías estilosas, unas paredes de reflejos infinitos y varios toques de vegetación. Estos elementos configuran el escenario perfecto para tomar un café o una copa lejos del ritmo frenético de la ciudad y del barrio Salamanca.

3. El baño de Mas de Torrent

Aunque quizá no sea lo primero que se nos venga a la mente compartir una imagen del aseo, la verdad es que este rincón te hará cambiar de opinión. El Hotel & Spa Mas de Torrent, en pleno Ampurdán, recupera el lujo de lo sencillo, también en un cuarto tan íntimo.

El alojamiento se sitúa en una masía típica catalana del siglo XVIII que ha sido completamente reformada, conservando su porche con arcos de piedra, su bóveda, sus suelos de terracota. También los caminos de piedra rodeados de jardines que conducen a las habitaciones, que tienen muebles de anticuario, tejidos naturales y una paleta de colores tierra, algunas de ellas con piscina privada.

Más allá de todo esto, sorprende su moderno cuarto de baño, que consigue sorprender a los viajeros. Además de ser luminoso y acogedor como los cuartos, disponen de vistas al jardín a través de sus grandes ventanales y artículos de tocador de producción propia y sostenible.

4. El flotarium de A quinta Da Auga

En el norte de la península nos topamos con el hotel eco-natural de lujo más deseado de Santiago de Compostela. Ubicado en una fábrica de papel del siglo XVIII, está rodeado de un bosque de 10.000 m2 a orillas del río Sar.

Entre sus exclusivas instalaciones destaca su completo spa de techo acristalado, con tratamientos basados en los principios de la medicina tradicional china y ayurvédica y en el uso de productos biológicos. Dentro de esta zona, el rincón más instagameable es su fotarium.

Se trata de un spa privado dedicado al Mar Muerto, de ahí su nombre. En palabras de la familia Lorenzo, sumergirse en sus aguas es «una forma de volver al útero materno» y sentir la gravedad cero con las propiedades curativas y cosméticas de las aguas de este lago salino, que tan bello queda en las fotos.

5. El solárium de Fortaleza Do Guincho

Del mar pasamos al sol, porque para disfrutar al aire libre hay un maravilloso solárium en este alojamiento de lujo en la playa de Guincho. El océano Atlántico rompe con fuerza en los acantilados que delimitan el área colindante a esta fortaleza con siglos de antigüedad, que hoy en día es un reducto de lujo y todo un ejemplo entre los hoteles instagrameables.

Según afirma Mariana Franco, directora de Marketing del hotel, todos los huéspedes disfrutan del calor que irradia el astro rey en este rincón. «Terminar el día con esas vistas es mágico. Saborear un gin-tonic mirando al mar, con la mejor compañía, nos permite estar en plena armonía con la naturaleza. Es algo que no puede describirse ni olvidarse», asegura mientras rememora los mejores recuerdos de sus afortunados visitantes.

6. El estanque encantado de Casa Velha

Para no alejarnos demasiado del agua, pasamos por este hotel, antaño un pabellón de caza, que está rodeado por los Jardines del Palheiro, una joya vegetal con árboles que superan los doscientos años. Gracias a ellos, el viajero que llega a Funchal siempre queda impresionado por la feroz belleza de su naturaleza.

De entre todos los elementos a destacar, son bien conocidas su colección de camelias, que también quedan de lujo en redes sociales. Sin embargo, Norberto de Sousa, resort manager, nos descubre un rinconcito muy especial: «El exquisito estanque de nenúfares rezuma magia y encanto. Es un lugar especial dentro de un sitio absolutamente privilegiado, que nuestros huéspedes pueden visitar libremente y que impregnará el timeline de su Instagram de belleza».

7. La fachada de la Casa do Ancoradouro

Sobre las ruinas de una finca del Alentejo, la familia Soares quiso dotar de nueva vida al espacio mediante la creación de seis villas que se yerguen en un océano de viñas que hunden sus raíces en mar rojizo y fértil. Con esta mezcla de colores y una fachada completamente blanca, Casa do Ancoradouro se convierte en un rincón muy especial en el mundo de los hoteles instagrameables.

También lo es para sus fundadores. «El suelo de terracota, tan alentejano, lo hizo un maestro artesano de Beringel a partir del original», revela la familia, que encima produce su propio vino. A su vez, como la piscina se encuentra en el punto más alto de la finca, da la sensación de encontrarse suspendida en el paisaje portugués.

8. El comedor de Quinta Nova

Para quién busque la tranquilidad y la belleza sobria, la Quinta Nova Winery House, ubicada en una finca del siglo XVIII del valle del Duero, es una gran opción si estás buscando hoteles instagrameables. Esta apacible casa solariega con vistas a los viñedos circundantes, ofrece una de las mejores experiencias de enoturismo de Portugal.

La familia Amorim, célebres viticultores de la región, llevan la casa, en la cual se respira hospitalidad. El proyecto ha sido cuidadosamente concebido en torno a la enología y la gastronomía slow food. De ahí que el interiorismo cálido de su restaurante Terracu’s, dirigido por el chef André Carvalho, busque transmitir esas sensaciones y crear toda una experiencia. Su hermoso comedor se convierte de esta forma en el mejor escenario para una cocina basada en los productos de cercanía y en sus vinos propios.

9. La chimenea del spa de Son Brull

A veces es un mero detalle lo que acaba enamorando al huésped. Es lo que ocurre en este hotel de 5 estrellas de Mallorca, que es una antigua alquería árabe en el siglo XII y monasterio jesuita desde el siglo XVIII con una larga historia que prosigue hoy gracias a los hermanos Suau, custodios orgullosos de sus tradiciones.

Su spa es un refugio que cura cuerpo y alma, y como ellos mismos nos cuentan, sus huéspedes siempre se interesan por la original chimenea que reposa en una esquina. «Es muy especial, parece invitar a todos a conectar con las viñas que rodean la propiedad y a escuchar el sonido de fondo del agua y la naturaleza», revelan.

10. La minipiscina de la suite Akelarre

Cerramos la recopilación con una instantánea de las que dejan huella. Porque, aunque cada espacio del Hotel Akelarre, del chef Pedro Subijana, representa el máximo exponente del lujo, las vistas de su minipiscina climatizada de uso privado (de 5,5 m2) son de las más demandadas. Es normal, ya que Oihana Subijana, directora del hotel, explica que es «perfecto para inmortalizar una de las icónicas puestas de sol que ofrece el Cantábrico».

Ubicada dentro de la suite que recibe el mismo nombre del hotel, amplía los terrenos de una habitación de 100 m2 con cama King size con sábanas de lino, equipo de sonido Bang & Olufsen, baño con bañera y ducha efecto lluvia, vestidor y una terraza con ventanales hasta el techo.

Con este repaso, queda claro el potencial evocador que tiene la creación de espacios. Si se cuidan los detalles y se ofrece una experiencia única, que vuelva el alojamiento especial, los hoteles instagrameables tienen un largo recorrido por delante.

Imágenes cedidas: Dominik Dancs en Unsplash, Relais & Châteaux

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