Hotel Emporda Golf Resort. Harold Abellan. Arxiu Imatges. PTCBG

Tras un año de reforma parcial y cambio de estilo, vuelve a abrir sus puertas el Hotel Empordà Golf Resort. Un hotel de 86 minimalistas y acogedoras habitaciones situado en el corazón del Empordà a escasos metros  de las mejores playas de la Costa Brava y rodeado de naturaleza. 

Construido en 2005 por el arquitecto catalán Carles Ferrater, ha sido en 2020 cuando la nueva propiedad, la  empresa EMESA, ha procedido a su modernización y renovación de la mano del estudio internacional “La  Granja”, consiguiendo así un nuevo aspecto mucho más internacional, confortable y funcional, inspirado en  una versión actualizada de los elementos típicos de la zona como el cañizo, la cerámica o la cestería muy  presentes en los rincones del hotel.

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Situado en un lugar privilegiado, por el norte se puede divisar el macizo del Montgrí y su famoso castillo por el  que emprender un sinfín de rutas a pie; por el este las Islas Medes, uno de los mejores emplazamientos de Europa para el buceo; y por el sur, el recorrido de uno de sus magníficos campos de Golf, el Links. 

Un diseño muy escocés

Hotel Emporda Golf Resort. Harold Abellan. Arxiu Imatges. PTCBG

La esencia del Hotel Empordà Golf se manifiesta en un estilo de vida saludable que promueve el deporte al aire  libre y el disfrute de la naturaleza. Yoga, rutas en bici o disfrutar de su piscina exterior son algunas de las  actividades que se pueden disfrutar desde el hotel, sin olvidar el eje principal de este proyecto: los dos  maravillosos campos de golf diseñados por el prestigioso arquitecto Robert Von Hagge, que custodian el  complejo.

El recorrido Links, con un diseño a la imagen de los campos de golf de la Costa de Escocia, se perfila  entre dunas de hierba, lagos poblados de fauna autóctona y búnkeres de arena blanca estratégicamente  situados a lo largo de sus 18 hoyos, mientras que el Forest, discurre entre típicos pinos mediterráneos,  ofreciendo buen resguardo al viento con un fuerte carácter desafiante debido a la dificultad de alguna de sus  calles. 

Dos restaurantes atractivos e informales ponen la guinda a este proyecto. El Terrafonda, ubicado en la planta  baja del hotel con salida a una amplia y agradable terraza con vistas a la piscina, se define como un espacio  desenfadado y flexible que permite adaptarse a cualquier circunstancia o celebración, donde los huéspedes  podrán degustar exquisitos y saludables platos elaborados con productos regionales de calidad. 

En la Casa Club de este complejo y con una amplia terraza desde donde se pueden admirar las mejores puestas  de sol del Empordà, se encuentra el restaurante Terraverda. Un espacio distinguido e informal, de inspiración  mediterránea y ambiente íntimo, que juega con la interposición de materiales nobles como la madera, las  cañas, el hierro o el mármol negro, obra de la interiorista Sandra Tarruella. Su oferta gastronómica es dinámica y fresca y potencia de manera notable los productos regionales.