manuel-vegas-aedh

El sector hotelero está viviendo la que sin duda es la crisis más grave de su historia. Por ejemplo, la crisis económica de 2008 se sufrió, pero había horizonte, luz al final del túnel. Ahora, todo son incertidumbres, miedos y poco margen de actuación.

Manuel Vegas, presidente de la AEDH (Asociación Española de Directores de Hotel), está intentando coordinar un sinfín de iniciativas para superar con el menor daño posible la compleja situación. Pero, en su opinión, se ha encontrado con un gobierno inoperante y errático que no ha ayudado al sector en sus momentos más críticos. Aun así, todavía hay cierto margen, por eso reclama una serie de medidas que, reconoce, van a ser vitales para que el sector salga a flote.

—¿Cuáles son las demandas que reclama el sector a día de hoy?

—Las demandas son muy amplias debido a la inoperancia del Gobierno y a la ausencia desde hace meses de la ministra del ramo y que, en parte, se resumen en el manifiesto de la plataforma “TurismoSomosTodos”.

  • PCR a la población: como asociación ya la pedimos en abril, había que saber quién podía o no podía trabajar. Con ello habríamos evitado, en parte, el cierre de empresas y actividad y se podría haber mantenido empleo y generación de ingresos en las empresas. En estos momentos sigue siendo prioritario que se hagan, necesitamos un mapeo de la situación, y generar otra imagen a nivel exterior. Esto es, menos postureo y más soluciones.
  • PCR a los turistas, en origen y destino: así garantizamos que vuelen con garantías y que no lleguen casos importados. Los controles en los aeropuertos españoles han sido nulos e inoperantes: un formulario y toma de temperatura no es la mejor medida. Así no generamos imagen de confianza
  • Plan de comunicación: no ha existido. Hemos lanzado mensajes alarmistas y no ha habido ninguno positivo. ¿Dónde estaba la ministra de Asuntos Exteriores? Su misión era convencer al resto de países comunitarios para evitar cierres de fronteras y su recomendación de no venir a España. Gracias a esa falta de comunicación, se lo hemos puesto fácil a nuestros competidores turísticos del Mediterráneo.
  • Estímulos fiscales y económicos: desde abril estamos pidiéndolos y ahora con más fuerza si cabe. Se han cumplido todas las previsiones de cierres de negocios, pero los únicos sin enterarse, como siempre, en el Gobierno. Carencias en los préstamos e hipotecas, ampliarlas al ICO, rebajas de impuestos, reducción del IVA… Son muchas las medidas a tomar si queremos salvar el Turismo.
  • ERTE, hasta marzo de 2021: si queremos salvar la economía y el empleo no cabe otra alternativa. Si no hay cotizantes en la Seguridad Social y contribuyentes en Hacienda, ¿qué país tendremos?
  • Comité de expertos: no tenemos nada en contra de las consultoras, pero no se han dado cuenta de que hay expertos a raudales en el sector y con conocimiento de causa, con aportaciones valiosas y prácticas.
  • Perseguir la oferta ilegal: seguimos sin tener leyes que terminen con esta práctica que tanto daño está haciendo al sector: jóvenes que no pueden encontrar alquiler a precio justo, barrios que se vacían por la especulación… Para su legalización pedimos exigencias de funcionamiento y pago de impuestos como el resto del sector.
  • Ley antiokupa: la ocupación erosiona la imagen de muchas zonas turísticas y no turísticas; los europeos no compran viviendas por temor a la ocupación. Es más, ha habido hoteles que han tenido que tapiar sus accesos por temor a los robos y la ocupación.
  • Y, por último, me pregunto hasta cuándo estaremos sin un Ministerio propio de Turismo. ¿Acaso no es un sector estratégico y necesario para España? Y al frente debe haber un profesional, pues aunque todos somos usuarios turísticos, eso no da carné de ministro. Hace falta un gestor experto y profesional.

—¿En qué se ha acertado y en qué han estado equivocados gobierno nacional y autonómicos?

—Desde el principio en ocultar información. En enero ya teníamos noticias y según avanzaba el año, llegaban más noticias, y por motivos puramente políticos y partidistas, se nos desinformaba. Ha faltado previsión y coordinación, nos hemos convertido en un reino de taifas, nos falta liderazgo interno y externo, y a nivel autonómico no es bueno que tengamos 17 medidas distintas. ¿Tan difícil es unificar o generar un criterio único? En cuanto a los aciertos, el gobierno suspende, sobre todo con tanto cambio de criterio entre los propios ministros y la total ausencia de algunos de ellos.

manuel vegas AEDH

—¿Cómo han afectado las decisiones de los gobiernos extranjeros a la hora de, por ejemplo, obligar a cumplir cuarentena a los viajeros que llegaran desde España?

—Muy negativamente. Solo tenemos que ver las cancelaciones producidas y la imagen generada, que tardara tiempo en limpiarse. Esto ha provocado cierres inmediatos de hoteles y adelantar el cierre de temporada al resto, un desastre evitable con otra política gubernamental.

—¿Ha faltado más coordinación por parte de la Unión Europea?

—Sin duda, Europa no ha estado a la altura. Así, no consolidamos una Europa unida. Se ha demostrado que nuestra fuerza diplomática no existe y que hemos arriado bandera al primer tiro, sumisión total, sin plantar cara.

—¿Qué sensaciones le transmiten los hoteleros que pertenecen a la AEDH?

—Muy negativas, estamos en contacto diario con ellos. Hay un pesimismo generalizado creado por la incertidumbre, la falta de medidas y de acciones que favorezcan al turismo. Hay quien se plantea no abrir más el hotel, no hay confianza en el futuro, y es triste ver cerrar un hotel que ha visto muchas generaciones familiares trabajar para generar empleo y riqueza. Por la ineficacia política no se tendría que bajar la persiana.

—¿Nos encontramos ante la crisis más dura que ha vivido el sector hasta la fecha?

— Sin duda, las anteriores eran económicas, nos afectaban, pero teníamos un horizonte. En esta no existe el horizonte y el cierre forzado ha generado mucha ruina.

—¿Faltan profesionales resolutivos que sepan afrontar con garantías una situación tan incierta?

—Afortunadamente no, es un sector donde los profesionales están continuamente innovando, desarrollando nuevos servicios y proyectos, muy bien preparados. Lo único que necesitamos es que se nos motive, que nos ilusionen y que tengamos las medidas correctas. Del resto nos ocupamos nosotros con toda garantía de profesionalidad y de eficacia.

—¿Qué hoteles cree que sobrevivirán a esta situación y abrirán sus puertas en el verano de 2021?

—Espero que la inmensa mayoría. Nadie tiene la bola de cristal para saber qué pasará en el verano de 2021. Sabemos que habrá bajas. Podrán ser hoteles independientes con propiedades mermadas económicamente. También sabemos que habrá fusiones de cadenas pequeñas, medianas y grandes. Pero seamos optimistas y realicemos entre todos los componentes del sector la coordinación y fuerza necesaria para exigir las medidas que nos ayuden a volver a ser un país referente y seguro.

—¿Se está fallando a la hora de comunicar seguridad y salud en los hoteles?

—Los hoteles no, los que han abierto han realizado mucha inversión en generar seguridad, aumentando los protocolos, nuevos servicios, y también en comunicación. Pero un hotel solo no puede generar comunicación positiva de un destino, es labor de los organismos y gobiernos correspondientes, y aquí es donde se ha fallado. Seguimos en el mismo error año tras año: quién está al frente de los Patronatos de Turismo, Consejerías de Turismo, Ministerio…. ¿Profesionales turísticos o asimilados? La respuesta está en las consecuencias y resultados obtenidos

—¿Cómo vislumbra los próximos meses en el sector?

—Lo que resta del 2020 se prevé muy incierto. Habrá que esperar a la evolución de contagios, medidas de aforos, realización de eventos… Los parámetros son múltiples y hay que estudiarlos a fondo, hacer bien las cuentas, analizar tendencias… es posible que aquellos que querían abrir este otoño esperen a enero o más adelante. Todo dependerá de las decisiones políticas y sanitarias que se vayan desarrollando. Cuanto antes volvamos a la actividad habitual, antes nos olvidaremos de esta crisis.

—¿Qué proyectos tiene la AEDH a nivel formativo en los próximos meses?

—Por la crisis, llevamos retraso en el CART, Centro de Alto Rendimiento Turístico, pues en marzo estaba previsto desarrollar las acciones formativas. Aun así, en octubre ponemos en marcha la formación skills del CART, formación en habilidades, en tecnología, en emprendimiento… Será muy distinta de lo que se está ofertando, pues es una formación diseñada por profesionales turísticos e impartida por los mejores docentes, y con el respaldo de la AEDH.