Desde BCC-Grupo Cooperativo Cajamar y la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) advierten que la demanda hotelera está en riesgo. No solo es que sus cifras se encuentren por debajo de la enorme oferta existente, es que además el contexto internacional puede poner en jaque la recuperación del sector viajes.

El Informe Anual Hotel Monitor desglosa el comportamiento hotelero durante el año 2021. Lo hace a efectos de pernoctaciones, oferta de plazas, ocupación hotelera, procedencia de viajeros, RevPar y ADR. Gracias a ello, ofrece algunas claves muy interesantes que la industria debería tener en cuenta.

Durante la presentación del estudio, elaborado a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), también se ha hecho énfasis en las nuevas amenazas que hacen peligrar la mejora. Jorge Marichal, presidente de CEHAT, ha confirmado que estamos ante un escenario complicado, en el que la «tragedia humana y la inestabilidad geopolítica y financiera» derivadas de la guerra en Ucrania serán clave.

De ahí que sea tan necesario seguir «sumando esfuerzos para salir a flote» y contar con el apoyo de las administraciones. Sobre todo, ahora que han aumentado los costes operacionales y de la energía, otros dos factores que ponen en riesgo «la viabilidad de empresas y el empleo».

Para hacer frente a lo que está por venir, Marichal asegura que resulta importante el análisis que acaba de ver la luz. «Aunque se basa en datos del pasado, es la mejor herramienta para tomar decisiones de inversión, de estructura de negocio y de planificación financiera». Por eso, es interesante saber que las principales conclusiones indican que se ha producido una recuperación, pero que la demanda todavía es inferior a la oferta.

Al mismo tiempo, queda claro que las ciudades medianas y las zonas costeras son las que han obtenido resultados más cercanos a tiempos pre pandémicos. También, que los hoteles de más estrellas son los que se han recuperado mejor. Es decir, que todavía estamos lejos de una normalización de la actividad y por eso la demanda hotelera está riesgo, pero hay cierto progreso.

Crece casi un 90% la demanda hotelera

Uno de los datos más interesantes del informe es que demuestra que la demanda hotelera ha aumentado un 87,8% en 2021. Es decir, que a lo largo del año se ha producido una recuperación clave. Encima, las tasas más elevadas se han concentrado en las categorías superiores, de aquellos alojamientos con más de tres estrellas.

Aunque es un progreso que invita a la celebración, en CEHAT dejan claro que todavía estamos lejos de los niveles obtenidos en 2019. En concreto, el sector se encuentra aún casi un 50% por debajo. Por tanto, por mucho que el aumento de las pernoctaciones sea una buena señal, es pronto para confiarse.

Otro detalle interesante es que España ha recibido 31 millones de turistas durante el año pasado. Así, todavía se encontraba 52 millones por debajo del volumen de 2019. Por fortuna, la demanda interna sí se ha recuperado de manera veloz y ha sido la que ha impulsado estas cifras. Desde la investigación se considera que se debe a una combinación de factores.

Por un lado, el clima de confianza generado por la rapidez e intensidad del proceso de vacunación en España, sobre todo antes de la sexta ola. Por otro, los datos económicos y de empleo, que permitieron movilizar parte del ahorro acumulado por las familias para contingencias futuras. En base a esto, se ha potenciado sobre todo un turismo local y todavía muy de cercanía, dentro de nuestras propias fronteras.

Desigualdad en la oferta de plazas

Si estudiamos la oferta de plazas en sí mismas, observamos que se recuperan a un ritmo menor. Según los datos de Hotel Monitor, las plazas puestas a la venta fueron un 30% inferiores a las de 2019. No solo eso, es que encima se producen diferencias muy notables dependiendo del tipo de establecimiento.

Por ejemplo, las plazas de cinco estrellas aumentaron un 59,7%, unos 37 puntos porcentuales por encima del resto de categorías. Sin embargo, las de categorías inferiores a tres estrellas son las que han contado con una estabilidad mayor en cuanto a su relación oferta-demanda.

Mientras, las que menos se han recuperado son precisamente las de tres estrellas. En base a todo lo que acabamos de ver, la ocupación hotelera media anual ha sido del 43,3%. De nuevo, las cifras parecen buenas, pero siguen estando lejos del nivel del 60% que se alcanzó de promedio entre 2016 y 2019. Es decir, que el riesgo en la demanda hotelera persiste.

El RevPar mejora en el segmento lujo

Respecto al ingreso medio por habitación disponible (RevPar), también ha crecido en todo el sector. Además, lo ha hecho en diferentes categorías y territorios, lo cual parece un buen indicador. En base a esto, si diferenciamos por tramos de tipología, descubrimos los siguientes:

  • Las grandes ciudades son las que menos han crecido. Valencia se sitúa a la cabeza, pues en ella se han producido los mayores avances. Respecto a esta lentitud, la patronal considera que se debe a la drástica reducción de los viajes de negocio como consecuencia de las restricciones de la pandemia y de que se haya apostado por los encuentros digitales.
  • Al contrario, las ciudades medianas son las que mejores datos han obtenido. En ellas se registraron los mayores crecimientos del conjunto con tasas superiores al 40%. Sobre todo han salido victoriosos los establecimientos de 5 estrellas, que sí que han registrado una recuperación del 95,8%, que se acerca bastante a las cifras de 2019. La razón seguramente sea la apuesta por el turismo de proximidad.
  • La costa andaluza y Baleares han aumentado su ingreso medio por encima del 100% en la categoría superior. Mientras, en los hoteles de cuatro estrellas, ya se sitúa también por encima del 70%. Es decir, que parece evidente la recuperación de los destinos playeros.

Crece la facturación media por estancia

En cuanto a la facturación media por habitación ocupada (ADR), también ha detectado que ha aumentado en todas las categorías y tipos de destinos. Los principales hallazgos según cada grupo son:

  • Las ciudades grandes siguen por debajo de los datos de 2019. Aunque se han producido ciertas mejoras, su dimensión no es tan grande como antes de la pandemia. Una vez más, Valencia vuelve a ser la ciudad con mejores tasas, aunque en esta ocasión Málaga le supera en la categoría de cuatro estrellas.
  • El rendimiento en las ciudades medianas sigue siendo el mejor. Hasta tal punto de que superó la facturación media de 2019 en todas las categorías. En este caso, destaca la mejora registrada en los alojamientos de 5 estrellas, que ya se sitúa un 17,7% por encima de los niveles previos a la pandemia.
  • Los datos de las zonas vacacionales de literal también se sitúan muy por encima de la media en las categorías de cuatro y cinco estrellas. Esto es así tanto en la costa andaluza como en Baleares. Por su parte, en los alojamientos de la categoría de tres estrellas, el arco mediterráneo supera por poco a Andalucía.

La demanda sigue por debajo de la oferta

Al comparar los resultados de 2021 con los del último ejercicio sin pandemia, comprobamos que la recuperación de la demanda va muy por detrás de la de la oferta. También se pone de manifiesto que es en las categorías por debajo de las tres estrellas en las que el gap es menor (en parte porque también fueron las que encajaron mejor el año de pandemia), y que la que menos se ha recuperado, tanto en oferta como en demanda, es la de las tres estrellas.

De cara a valorar estos datos, para Marichal, no hay que «olvidar que, por segundo año consecutivo, en 2021 el sector turístico sufrió de forma muy significativa los embistes de un escenario internacional cada vez más complicado». Por su parte, Eduardo Baamonde, presidente de Cajamar, ha insistido en que la actividad turística se ha visto en los dos últimos años muy afectada por varios motivos, de ahí que la demanda hotelera parezca estar en riesgo constante.

Peligros y oportunidades: el futuro del turismo

Tanto el impacto de la pandemia como la reciente situación de incertidumbre generada tras la invasión de Ucrania han influido negativamente en el sector. A pesar de todo, Eduardo Baamonde se muestra optimista con respecto al futuro, ya que considera que «la profesionalización y capacidad de los empresarios, las inversiones realizadas en la mejora de las instalaciones y, sobre todo, las condiciones privilegiadas de nuestro país, permitirán la recuperación tan pronto se restablezca la normalidad».

Eduardo Baamonde y Jorge Marichal en la presentación

A su vez, ha subrayado la importancia del sector alojativo español, que antes de la pandemia aportaba un 13% al PIB y el 12% del empleo a la economía española. Por eso, ha mostrado su confianza en que será capaz de recuperar pronto su actividad al máximo nivel. Muestra de ello es que se ha producido un importante avance en digitalización, eficiencia energética, gestión eficiente del consumo del agua, etc.

En definitiva, afirma que el futuro del turismo pasa por que sea de calidad, sostenible y con todas las garantías sanitarias. Bajo estos parámetros, por mucho que parezca que la demanda hotelera está riesgo, la industria conseguirá seguir aportando crecimiento, riqueza y empleo a la sociedad española.

Imágenes cedidas: Michał Parzuchowski en Unsplash, CEHAT

2 COMENTARIOS

  1. […] Por tanto, que los aviones estén llenos, indica que las escapadas por ocio son las que priman. Es decir, que los turistas siguen teniendo ganas de salir y explorar nuevos territorios. Se trata de algo que hemos comprobado que sucede también tanto en Europa como en España. De hecho, en invierno se superaron las cifras de 2019, aunque en conjunto, la demanda aún sigue por debajo de la oferta. […]