La pasada semana, Damiá Font, director del Hotel Acapulco Lloret, organizó un interesante evento online bajo el título “Cómo digitalizar mi hotel y no morir en el intento”. En él participaron hasta ocho empresas proveedoras de soluciones tecnológicas para el sector hotelero. Pero, sin duda, el plato fuerte de la jornada fue la participación de José Antonio Donaire, profesor de la Universidad de Girona desde hace más de tres décadas y considerado uno de los 150 investigadores más relevantes en Turismo.

En su intervención, el profesor Donaire hizo hincapié en que la universidad no se está digitalizando al ritmo que debería. “Hemos trasladado las clases a formato digital, poniendo cámara y micrófono, pero eso no es digitalización. Solo hemos trasladado las clases a formato digital, pero manteniendo la estructura analógica”, señala.

En su opinión, el concepto de digitalización va mucho más allá, pues hay que cambiar también la forma en cómo hacemos las cosas. “Digitalizar quiere decir algo más que usar ordenadores”, afirma.

Pero, ¿cómo será el turismo en la era pos-Covid?

Para José Antonio Donaire, cuanto más diversificado sea un territorio, más capacidad de adaptación tendrá al escenario cambiante en el que nos movemos.

Por cierto, España es junto con Francia el país con mayor diversidad de modelos. Por eso hay que dejar bien claro que España no es (solo) el país de la playa.

Sin embargo, esta diversidad está haciendo que muchos destinos que hasta ahora no estaban masificados, sobre todo en zonas de montaña, se estén viendo “invadidos” por oleadas de turistas.

¿Cómo podemos gestionar la situación?

“El turismo está llegando a lugares esencialmente con pocos turistas. Se da así una contradicción importante, hasta el punto de que la reputación y la atracción de los destinos crece si se considera que lo visitan pocos turistas”, explica Donaire.

Por eso, lo que habría que hacer es fijar umbrales por encima de los cuales el turismo puede crear más problemas que beneficios. “Fijar y aplicar este umbral es difícil, pero es un ejercicio que tenemos que hacer”, cuenta.

Por ende, el gran reto es el de afrontar la sostenibilidad de un modelo turístico democrático. “En las últimas décadas, el turismo se ha democratizado, es decir, ha llegado a las clases populares y medias, creando el turismo de masas”, argumenta el profesor de la Universidad de Girona.

Fue entonces cuando nacieron destinos preparados para acoger a miles de turistas. Pero ahora el turismo se dispersa hacia otros lugares que no están capacitados para reabsorber a todo ese contingente de turistas que evita los grandes destinos. “La sostenibilidad del turismo en España pasa, por tanto, por conseguir que los destinos masivos sean sostenibles, no por expulsar de ellos a los turistas, pues no vamos a tener suficiente espacio alternativo para acogerlos”, remarca Donaire.

Skills profesionales y conceptuales

El profesor Donaire también quiso hacer hincapié en el papel que juega la Universidad a la hora de formar a los estudiantes. “En la universidad formamos a los jóvenes en conceptos, esto les da una estructura que les ayuda a entender cosas nuevas sin que las conozcan a priori. Te da capacidad de adaptación y flexibilidad. Pero las habilidades profesionales se obtienen ejerciendo. Muchas veces los estudiantes tienen el vértigo del licenciado: llevo cuatro años y parece que no sé nada. Pueden tener razón, por eso deben ir al sector y comenzar a aprender”.

Y es que aunque las universidades formen en tecnología, en muy poco tiempo ese conocimiento puede quedar obsoleto. “Por eso es más importante formarlos en habilidades conceptuales para que sepan adaptarse a la situación cambiante que vivimos”, añaden.

En definitiva, “tenemos que reinventar la universidad y hacerla un lugar de puertas giratorias, donde los profesionales puedan entrar a formarse constantemente. Eso obligará a reformular la universidad, a reducir la importancia de los títulos y a dar más importancia al conocimiento en sí. Hemos de convertirnos en proveedores de conocimientos abiertos para que el sector se forme y adapte a los cambios”. Pero para ello, el sector debe invertir también en I+D+i como hacen otros sectores.

Proceso de automatización

Para cerrar su exposición, José Antonio Donaire señaló que aún existe fuerza de resistencia a la automatización porque consideramos que el sector servicios es muy refractario al uso de la tecnología y que las relaciones humanas son las más importantes.

“Probablemente, muchos de los procesos que hacemos ahora de forma manual se van a digitalizar. Eso planteará problemas y retos sociales que habrá que resolver”, aseguró. Quedarán por tanto los puestos de trabajo que incorporen valor añadido. Y puso el ejemplo de una oficina de turismo que habían digitalizado recientemente.

“No puede ser un lugar donde una persona repita una y otra vez la misma información, sino que debe aportar valor. Por eso, no hemos desplazado a las personas, sino que hemos cambiado su trabajo”, resalta el profesor.

Por todo ello, concluye que el turismo debe ser más responsable, más sostenible y más automatizado.

Más ponentes

En la jornada organizada por Damià Font, también participaron Benjamin Devisme, de QuickText; Toni Díaz, de Hotel Resbot; Emilio Parrilla, de Ubikos; Miguel Hita, de Fideltour; Álvaro Muñoz, de AEME Group; Albert Alemany, de Alter Ego; Carlos Rentero, de Bookassist y Roberto Sánchez, de YieldPlanet.

Podéis ver toda la jornada completa en este vídeo: