Contenido
Han pasado ya dos años desde que te contamos en TecnoHotel cómo Gian Franco fue pionero en España al incorporar la tarifa revendible en uno de sus establecimientos. Unos meses más tarde se unieron nuevos alojamientos a esta tendencia, entre ellos el Hotel Acapulco de Lloret, el primer hotel en hacerlo.
Pero, ¿qué ha pasado desde entonces? ¿Fue solo una moda pasajera? ¿Más hoteles han implementado estas tarifas? ¿Han surgido nuevos proyectos en esta línea? Hoy despejamos estas dudas con un análisis actualizado de lo que ha sucedido con las tarifas revendibles en los últimos meses. (Spoiler: ¡siguen creciendo!)
Cuando hace un par de años estábamos inmersos en empezar a aterrizar todas las ventajas que la tecnología blockchain y la filosofía Web3 podía traer a nuestro sector, hubo un caso de uso que rápidamente nos vino a la mente como uno de los que más potencial tenía: revender las tarifas no reembolsables. ¿Por qué? La respuesta es simple: tanto hoteles como viajeros obtienen beneficios claros y directos.
Por un lado, los viajeros demandan flexibilidad. Quieren la posibilidad de cambiar o cancelar sus reservas si sus planes varían. Por otro, los hoteles buscan asegurar sus ingresos, mejorar el flujo de caja y evitar las anulaciones de última hora que pueden impactar negativamente en sus objetivos de rentabilidad.
La capacidad de revender una tarifa no reembolsable cumple con estas necesidades de ambos lados, proporcionando una situación de win-win para todos los implicados.
Takyon: abriendo camino hacia un nuevo estándar
El primer proyecto que revolucionó este modelo fue Takyon, un equipo de chicxs italianos con la ambición de transformar las tarifas no reembolsables utilizando la tecnología Web3. Dos años después, Takyon ha consolidado su presencia en España, integrándose en diversos motores de reserva para potenciar la venta directa de los hoteles y ya son más de 600 alojamientos en Italia los que han implementado esta solución, convirtiéndose en un referente e inspirando a otras startups a seguir su ejemplo.

Nuevos actores en el mercado
El éxito de Takyon ha impulsado la aparición de otros jugadores en el mercado de las tarifas revendibles. Un ejemplo reciente es TripResale desde Mallorca, quienes ofrecen una propuesta muy similar centrándose igualmente en fortalecer la venta directa.
Desde Francia, Fairlyne ha ampliado el concepto más allá de los hoteles, proponiendo la reventa de reservas en aerolíneas y empresas de transporte, demostrando que la flexibilidad en las reservas es una tendencia transversal en toda la industria.
De hecho, cabe recordar que (una vez más) fueron las aerolíneas las pioneras. Concretamente con Flybondi, compañía low cost argentina, que tokenizó hace ya algún tiempo todo su inventario permitiendo regalar, comprar y vender los billetes de avión.
¿Venta directa o plataformas de terceros?
Aunque inicialmente estas tarifas revendibles estaban orientadas a la venta directa, el panorama ha cambiado rápidamente. OTAs como Buktrips y BeraChain (aun en fase beta) permiten a sus usuarios revender las reservas de hotel sin que los hoteles participen o se beneficien de la reventa. Esto plantea una nueva dinámica, ya que los hoteles podrían perder el control sobre este proceso si no se adaptan rápidamente a las nuevas exigencias del mercado.
Sleap.io, una de las principales OTAs blockchain en la actualidad, también planea incorporar la reventa de reservas en su plataforma en algún momento. Plataforma que, por cierto, ya ofrece a los miembros de su comunidad (poseedores de su activo digital) y de forma gratuita, un seguro de viaje que les permite cancelar una reserva no reembolsable por cualquier motivo y sin dar explicaciones en un solo clic. Otra forma de dar flexibilidad a las tarifas no reembolsables que probablemente veamos crecer también en los próximos meses.
Con un enfoque un tanto distinto nos encontramos con el último proyecto de este estilo que hemos conocido y que ha llamado nuestra atención, hace tan solo un par de semanas durante la celebración del Travel Un’chained 2024 organizado por Chain4Travel en Mallorca.
Se trata de la tarifa Buyback que fue presentada por Lamberto Livraghi. Esta tarifa nace con el objetivo de poder ser ofrecida por cualquier proveedor de servicios (desde el hotel a un banco de camas) y permite que el cliente pueda revender su reserva únicamente al proveedor original al que se la compró, lo que ofrece una solución innovadora pero más controlada y limitada para el cliente.

Flexibilidad para todos, no solo para usuarios cripto
Aunque muchas de estas plataformas utilizan la tecnología blockchain debido a su facilidad para permitir la reventa de activos digitales, otros proyectos ofrecen soluciones más convencionales (es decir menos ágiles y más burocráticas). Ejemplos como Sparefare, Roomer y la española Swap Your Travel —que fue premiada en la reciente edición del TIS 2023— permiten a los usuarios intercambiar reservas de forma accesible.
¿Estamos ante una moda pasajera o una evolución lógica?
Después de revisar la creciente cantidad de proyectos que ofrecen flexibilidad a las tarifas no reembolsables, está claro que nos enfrentamos a un cambio de paradigma. Los usuarios demandan cada vez más flexibilidad, y en el futuro probablemente será inconcebible que un hotel no permita regalar o revender una reserva por la que ya hemos pagado.
Para los hoteles, esta es una oportunidad de oro para diferenciarse de las OTAs y potenciar sus canales de venta directa. Sin embargo, el tiempo es clave: aquellas cadenas y hoteles que no adapten sus tarifas podrían encontrarse en una posición de desventaja competitiva cuando las grandes agencias también comiencen a ofrecer tarifas revendibles.
Porque, ¿crees que Booking.com o Expedia, por nombrar algunas, no querrán también participar de este movimiento?
El tiempo dirá si estas tarifas serán una evolución inevitable o una moda temporal. De momento, lo que está claro es que, tras dos años desde su irrupción, las tarifas revendibles no solo siguen presentes, sino que están más vivas que nunca.
Imágenes cedidas: Freepik


