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El alquiler vacacional en España cerró 2025 con una mejora notable de la ocupación media, que se situó en el 56,6 %, más de cuatro puntos por encima de los niveles de 2023. Sin embargo, este crecimiento no se traduce automáticamente en una mayor rentabilidad, en un contexto marcado por el aumento de la competencia, el peso creciente de las estancias cortas y el control de los costes operativos.
Según datos del último informe sectorial de Lodgify, el principal objetivo de propietarios y gestores de alojamientos turísticos en España para 2026 será incrementar la ocupación. Así lo señala el 67,1 % de los encuestados, por delante de la captación de reservas directas o de la expansión del negocio.
Estacionalidad todavía muy marcada
Pese a la mejora general, la estacionalidad sigue siendo uno de los grandes rasgos del mercado. Durante los meses de verano, la ocupación supera ampliamente la media anual: julio rebasa el 60 % y agosto se aproxima al 70 %. En el extremo opuesto, diciembre se mantiene como el mes con menor demanda, con una ocupación en torno al 50 %.
Estas diferencias, cercanas a los 20 puntos porcentuales entre los meses de mayor y menor actividad, evidencian que el alquiler vacacional continúa dependiendo en gran medida de los picos estacionales.
Más reservas, pero de menor duración
Otro de los cambios estructurales del mercado es el predominio de las estancias cortas. En 2025, el 57,2 % de las reservas fueron de entre una y tres noches, consolidando una tendencia que incrementa la rotación de huéspedes y tensiona la operativa diaria.
No es casualidad que el control de los costes de gestión se sitúe como el principal reto del año para el 42,5 % de los profesionales del sector, seguido de la limpieza y el mantenimiento, señalado por el 37,7 %. En este escenario, las reservas directas adquieren un valor estratégico ya que concentran estancias más largas, con una media de diez noches por reserva, lo que contribuye a mejorar la eficiencia y la rentabilidad.
Dependencia de los grandes canales
En cuanto a la distribución, Booking.com mantiene su posición dominante en el mercado español, concentrando el 54,3 % de las reservas. Le siguen Airbnb, con un 26,7 %, y las reservas directas, que alcanzan el 17,6 %.
Aun así, el dato clave es que más del 45 % de las reservas no procede del principal canal, lo que refuerza la necesidad de diversificar la estrategia de distribución y reducir la dependencia de una sola plataforma.
Precios al alza, pero con crecimiento contenido
La tarifa media diaria (ADR) se situó en 165,49 € en 2025, lo que supone un incremento del 2,8 % respecto al año anterior. Se trata de un crecimiento moderado, especialmente si se tiene en cuenta el aumento generalizado de los costes.
Por tipología de alojamiento, las villas y casas continúan liderando los precios, con una media de 256,6 € por noche, mientras que los apartamentos turísticos se sitúan en torno a los 139 €.
Regulación e inteligencia artificial: impacto desigual
Aunque la regulación ha experimentado cambios en distintas zonas durante 2025, solo el 11,5 % de los encuestados la considera uno de los principales retos inmediatos. No obstante, uno de cada cuatro afirma haber vivido modificaciones normativas en su área de actividad, lo que confirma que el marco regulatorio sigue siendo un factor estructural a medio plazo.
En paralelo, la adopción de inteligencia artificial en la gestión del alquiler vacacional sigue siendo limitada. El 65,3 % de los profesionales reconoce no haber utilizado este tipo de herramientas, aunque el interés crece de cara a 2026, especialmente en ámbitos como los precios dinámicos, la atención al huésped y la creación de contenido.
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