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La digitalización y el acceso en tiempo real a la información están cambiando la forma de viajar. El perfil del viajero de 2025 se define por una menor antelación en las reservas, una preferencia por hoteles de mayor categoría y una inclinación creciente hacia destinos emergentes como India, el Sudeste Asiático o Europa del Este. Estas son algunas de las conclusiones compartidas durante la mesa redonda organizada por RateGain y TravelGate el pasado 24 de septiembre en Mallorca, que reunió a líderes globales del sector traveltech.
Durante el encuentro, expertos del sector coincidieron en que las empresas turísticas deben adaptarse a este nuevo perfil de cliente, ajustando su estrategia de precios, distribución y experiencia mediante el uso de tecnología avanzada e inteligencia artificial. Según estimaciones de McKinsey Digital, aquellas compañías que integren plenamente las oportunidades digitales y analíticas podrían aumentar su rentabilidad hasta en un 25%.
Personalización como imperativo estratégico
Para Javier Lozano Martínez, Head of Supplier Relations en TravelGate, la personalización del viaje, el destino y la experiencia ya no es una opción, sino una necesidad estratégica. En un mercado saturado, la diferenciación auténtica basada en las preferencias de cada cliente es la clave para fidelizar y garantizar rentabilidad a largo plazo.
En la misma línea, Marianna Gelardi, Strategic Travel Executive y VP of Sales en RateGain, remarcó que el mercado actual demanda inmediatez, confianza y flexibilidad. La conectividad entre proveedores y distribuidores, tanto online como offline, debe ser más inteligente y precisa para responder al ritmo del nuevo viajero.
Tendencias clave del nuevo perfil turístico
Entre las principales conclusiones del evento destacan:
- Reservas más tardías: el 54% de los viajeros estadounidenses reserva con menos de dos semanas de antelación, lo que ha provocado una caída del 63% en el ADR (tarifa media diaria).
- Estancias más largas y gasto superior: pese a la reducción en las ventanas de reserva, el gasto global ha aumentado, así como la duración media de las estancias.
- Hoteles full-service y de lujo al alza: crece la demanda de alojamientos de mayor categoría, mientras los hoteles económicos pierden atractivo.
- Destinos emergentes ganan protagonismo: India, Indonesia, el Sudeste Asiático o Europa del Este se consolidan como nuevas preferencias.
- Evolución por generaciones:
- Gen Z: viajes cortos, espontáneos y centrados en experiencias, con alto uso de IA y dispositivos móviles.
- Millennials: combinan planificación con espontaneidad y buscan flexibilidad.
- Gen X: viajes familiares planificados con un aumento en el gasto.
- Boomers: reservas anticipadas, estancias largas y confort como prioridad.
La IA como aliada, pero todavía en fase temprana
Aunque muchas compañías han comenzado a aplicar la inteligencia artificial en la interacción con el cliente, su uso para optimizar procesos internos sigue siendo limitado. Según Gelardi, aquí es donde la IA puede tener un impacto transformador real, pero requiere un enfoque más estratégico y maduro.
Lozano destacó la importancia de evolucionar hacia modelos de IA personalizados, alimentados con datos de calidad y contexto. “No es solo un trabajo técnico, sino también humano. Requiere expertos que aseguren una IA útil, ética y eficaz”, afirmó.
Ambos coincidieron en que la falta de datos unificados y sólidos sobre los huéspedes representa una de las principales amenazas para el sector. Esta carencia provoca pérdida de visibilidad, errores de pricing, overbookings y alta fricción operativa, afectando directamente la competitividad de los actores turísticos.
Imágenes cedidas: Eminent Luggage en Unsplash


