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Con motivo del Día Mundial del Turismo que se celebra este sábado 27 de septiembre, CCOO Servicios ha publicado su informe anual sobre el turismo en España, en el que subraya la necesidad de reconducir el crecimiento del sector hacia un modelo que no solo sea ambientalmente responsable, sino también más justo desde el punto de vista laboral.
El verano de 2025 se cierra con nuevas cifras récord: más de 39 millones de personas viajaron por el país, lo que supone un incremento de 949.000 respecto a 2024 y de 2,6 millones en comparación con el verano de 2019, antes de la pandemia. Sin embargo, el aumento de la demanda no ha venido acompañado de una mejora proporcional en el empleo.
El empleo crece por debajo del ritmo económico
Durante la campaña de verano se crearon 33.000 nuevos empleos en el sector hotelero, pero este crecimiento fue inferior al del conjunto de la economía. Mientras el empleo en España aumentó una media del 2,8%, la hostelería creció solo un 1,9% y el comercio minorista un 1,6%.
La situación afecta especialmente a colectivos vulnerables como el de las camareras de piso, un grupo formado mayoritariamente por mujeres, muchas de ellas migrantes, mayores de 45 años y con baja cualificación. Según el sindicato, la falta de refuerzo de plantillas ha intensificado las cargas de trabajo, agravando las condiciones laborales en este colectivo.
Además, la mitad de los empleos generados en junio, julio y agosto se concentraron en hoteles de 4 estrellas, lo que apunta a una mayor polarización de la oferta hotelera hacia turistas de mayor poder adquisitivo.
Aumenta el turismo internacional, cae el consumo nacional
El turismo internacional sigue siendo el principal motor de crecimiento del sector, con un alza interanual del 3,9%. Ya representa el 55% del total de viajeros en la temporada estival. Reino Unido, Alemania, Francia y Estados Unidos siguen siendo los principales mercados emisores, aunque destaca el crecimiento de visitantes británicos (+4%) y de turistas provenientes de América Latina (+8,3%).
En contraste, el turismo nacional apenas creció un 0,9% respecto al año anterior, con una reducción del consumo en hoteles y restaurantes, lo que, según CCOO, refleja las limitaciones de poder adquisitivo de la población residente frente al encarecimiento de los precios turísticos.
El verano más caro desde 2021
El verano de 2025 ha sido un 40,9% más caro que el de 2021. La rentabilidad hotelera ha aumentado un 6% respecto al año anterior, con un incremento del 5,6% en la tarifa media diaria (ADR) y un 6,6% más de beneficio por habitación disponible (RevPAR). Las regiones con mayores subidas sobre la media nacional (+5,3%) han sido Asturias (+8,8%), Murcia (+8,5%), Baleares (+7,7%), La Rioja y Canarias (+6,7%), Madrid (+6,5%), Castilla y León (+6%) y País Vasco (+5,7%).
No obstante, estos incrementos no se han traducido en una mejora salarial equivalente. Mientras el salario medio en España se sitúa en 2.041€, en el alojamiento apenas alcanza los 1.717€; en restauración baja a 1.195€, y en comercio minorista a 1.598€, lo que implica un diferencial negativo de hasta el 42%.
A esta precariedad salarial se suma el sobrecoste de la vivienda en zonas turísticas, que continúa mermando el poder adquisitivo de los trabajadores temporales.
Reivindicaciones sindicales para un modelo sostenible
Desde CCOO Servicios se insiste en la necesidad de reconducir el modelo turístico actual hacia un sistema más sostenible y justo, tanto desde el punto de vista ambiental como social. Entre sus principales propuestas destacan:
- Refuerzo de plantillas en picos de actividad, especialmente en áreas con mayores cargas de trabajo y entre colectivos vulnerables.
- Un pacto sectorial para la calidad del empleo, que contemple planes de carrera profesional y formación continua.
- Medidas de sostenibilidad social y ambiental, como tasas turísticas para financiar servicios públicos en destinos saturados y la implantación de certificaciones de turismo socialmente responsable.
«Solo mediante un modelo turístico sostenible, con empleo digno y condiciones de vida equilibradas entre población residente y turistas, será posible mantener la competitividad de España como destino internacional y asegurar que el turismo se convierta en un verdadero motor de bienestar social», concluye el informe.
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