Hoteles con pretensiones de 'carbono neutral'

Los viajeros quieren viajar de forma más sostenible. En su encuesta anual sobre sostenibilidad, Booking.com afirmó recientemente que el 71% de los encuestados planeaba viajar de forma más ecológica, un 10% más que en 2021. Más de la mitad afirma que está decidido a tomar decisiones más responsables, medioambientalmente hablando, en cuanto a sus viajes. Ahí entra en juego el carbono neutral, como iremos viendo.

Pero cuando se trata de tomar decisiones, ¿en qué se fija el viajero? Parece que ya no es suficiente con la sustitución de las amenities de plástico por otras con dispensador. O con avisar a los huéspedes sobre la reutilización de las toallas. Hay que ir más allá, pero… ¿van realmente los hoteles? Lo que parece obviar el sector es que después del transporte (aviones y coches), los hoteles son la mayor fuente de gases de efecto invernadero.

La mayor parte de las cadenas hoteleras se ha comprometido a ser carbono neutral en 2050. Esto es, eliminar de la atmósfera la misma cantidad de CO2 que se emita. Aun así, el principal desafío pasa por diseñar edificios más eficientes y modernizar los existentes con tecnología más verde. Pero claro, eso requiere inversión y compromiso por parte de los propietarios de los hoteles, las empresas que los gestionan y las propias marcas.

Marcel New Haven (Estados Unidos)

Durante más de dos décadas, la sede central de Armstrong Rubber Company, conocido como Pirelli Tire Building, ha estado cerrado. En 2020, el arquitecto Bruce Redman Becker decidió comprarlo para abrir un hotel sostenible. El pasado mes de mayo, el hotel abrió como Marcel New Haven, Tapestry Collection by Hilton. Sus impulsores aseguran que es el primer hotel de Estados Unidos que tiene ese equilibrio entre las emisiones de gases de efecto invernadero que produce y las que elimina. Aun así, sus promotores quieren dar un paso más y pretenden que este edificio deje de usar combustibles fósiles en su funcionamiento.

Marcel New Haven

Por eso, el Marcel, de 165 habitaciones, funciona con electricidad producida por paneles solares. Así es como da servicio a los sistemas de iluminación, calefacción, refrigeración y agua caliente. Pero todavía no está implementado del todo. En el futuro próximo se espera que la iluminación Power over Ethernet. Este es un sistema de bajo voltaje que funciona con menos energía que el sistema eléctrico tradicional. Gracias a ello reducirá el uso de energía en, al menos, un tercio.

Asimismo, el grosor de los muros de hormigón originales, junto con los aislamientos adicionales que se han añadido y las ventanas de triple acristalamiento, ayudan a estabilizar la temperatura en el interior. También posicionan al edificio para conseguir el certificado Passivhaus, un certificado que solo consiguen los edificios herméticos.

Cuando concluya esta importante remodelación, Becker calcula que el edificio usará un 80% menos de energía de la que usa un hotel similar en Estados Unidos. Por ello, pretende solicitar la certificación LEED Platinum, la más alta puede otorgar el Consejo de Construcción Ecológica estadounidense. Incluso la cocina del restaurante del hotel será totalmente eléctrica, utilizando incluso encimeras eléctricas y no de gas.

room2 Chiswick en Londres

Cuando los hermanos y emprendedores Robert y Stuart Godwin decidieron construir en Londres el room2 Chiswick, sabían que no querían ser carbono neutral. Pero no les bastó y decidieron también ir un paso más allá. Con el hotel de 86 habitaciones que abrió sus puertas en diciembre de 2021, quieren impulsar un nuevo concepto. Se trata del whole life net zero; algo así como «emisiones neutras de toda la vida».

Los ideólogos del hotel y del nuevo concepto asumen su responsabilidad en la huella de carbono que han ido dejando durante toda su existencia. «Si no lo concebimos así, no tenemos ninguna opción de llegar a ese futuro de carbono neutro», aseguran en una entrevista con The New York Times. Además, con su room2 Chiswick también han creado el concepto de «hometel», que supera al de apartahotel. Porque, según ellos, una casa no es un edificio, es un sentimiento. Un lugar que los huéspedes pueden sentir como propio. En su opinión, combinan lo mejor de un hotel, con la comodidad y la libertad que nos ofrece nuestra propia casa, más la personalizad, el carácter y la experiencia que ofrece Airbnb.

room2 Chiswick

Más allá de este concepto experiencial, el room2 utilizó en su construcción materiales reciclados, desde las baldosas de barro del vestíbulo hasta las alfombras de los pasillos, que se han fabricado con desechos plásticos recuperados del océano. Gran parte de los mueves, cabeceros y butacas se fabricaron en un radio de 15 kilómetros de la propiedad y se compensaron igualmente con la plantación de 4.000 árboles. Además, en esta clara apuesta por la inversión en el comercio local, adquirieron papel para empapelar las paredes, azulejos, espejos y mosaicos a los artistas de la zona.

Además, los sistemas eficientes incluyen calefacción y refrigeración geotérmica. Asimismo, instalaron un «blue roof» o, lo que es lo mismo, un depósito debajo de la cubierta ajardinada o green roof de la azotea que puede contener hasta 50.000 litros de agua para riego. Por su parte, las habitaciones incluyen contenedores personalizados de reciclaje, que incluyen un apartado para el compostaje de la comida.

En comparación con un hotel tipo de Gran Bretaña, el room2 Chiswick es un 89% más eficiente desde el punto de vista energético, según sus propietarios. Ellos, a su vez, están ya ultimando la apertura de otro hotel en Belfast y planean abrir otros 40 entre Europa y Norteamérica antes de 2030. Con estos ejemplos, vemos cómo el carbono neutral empieza a ser cada vez más una preocupación de la industria.

Imágenes cedidas: Jasmin Sessler en Unsplash, Hilton , room2