Triunfa en Airbnb una casa construida con contenedores

The Box Hop quiere ser una revolución. De momento, esta casa construida con contenedores ya está triunfando en Airbnb. El alojamiento turístico puede reservarse en la plataforma, donde apenas hay disponibilidad hasta 2023. A esto hay que sumar que el precio por pasar una noche en ella es alrededor de 400€. Pero, ¿qué tiene este edificio para haberse convertido en tendencia?

Emily y Seth Britt son los responsables de la creación. Es más, este matrimonio ha construido 3 casas a partir de contenedores marítimos en Ohio (Estados Unidos). Se dedican a reutilizar los recipientes de envío de mercancías. A partir de esta materia prima, han creado una casa de moda que cuesta 400 dólares la noche. En un momento en que la sostenibilidad y el reciclaje importante tanto a los viajeros, no resulta llamativo que esta propuesta prospere.

Al final, se trata de dar una segunda vida a los containers. También, de una forma de fomentar un turismo de descanso en plena naturaleza. Solo que modernizado, para que los clientes encuentren un espacio único en el que desconectar. Por eso, sus peculiares hogares también cuentan con amenities como chimeneas, jacuzzi o parrilla de gas. Pero profundicemos más en todo lo que ofrecen.

Origen y características de un proyecto único

La iniciativa nace en 2017, cuando la pareja decide crear una casa vacacional para su propia familia. Un año después, lo consiguen. Además, lo interesante es que lo logran a través de la ayuda de sus seres queridos y de tutoriales en YouTube. De esta manera, construyen un alojamiento de tres habitaciones a partir de tres contenedores de envío. Así nació OG Box.

Después decidieron colaborar con Airbnb para rentabilizar su obra. Lo que no imaginaban es que se convertirían en un éxito absoluto. Ya a lo largo de 2019 la tasa de ocupación era casi del 100%. Ante la elevada demanda, decidieron invertir en su proyecto, que pasó a convertirse en un trabajo. De esta forma, su afición se ha convertido en una iniciativa única. Una que no deja de crecer, pues en estos momentos ya han incorporado otras dos casas: Boho y Hygge.

La primera de ellas es la más pequeña, pues tan solo dispone de una habitación y se encuentra cerca de la ruta 33. Mientras, Hygge es de mayor tamaño, con hasta 5 dormitorios, perfecta para grupos. Todas ellas siguen despertando el interés de los viajeros. Es más, tanto OG como Boho están reservadas casi por completo hasta finales de este año. Consideran que parte de su éxito se debe al interés de las nuevas generaciones por experimentar alojamientos más «divertidos e inmersivos», según declararon en Business Insider.

Un viaje por la casa contenedor

A modo de hotel boutique, OG Box ofrece todas las comodidades para el huésped. A pesar de estar formado por cajas de metal apiladas, su diseño está muy cuidado. Moderno y amplio, priman los colores neutros. Además del negro mate y el blanco, la madera complementa el espacio. Mientras, la luz juega un papel esencial, así como las vistas a la naturaleza que se cuelan por las ventanas.

Las zonas comunes son amplias y permiten reunirse. Por su parte, los baños están perfectamente equipados con todas las comodidades necesarias en el día a día. Después, cuenta con curiosos detalles. Es el caso de un acogedor rincón de lectura, que se abre al patio superior. O de su jacuzzi exterior, situado en la cubierta inferior y rodeado de luces. Todo esto, unido a su estética única, que actualiza la tradicional cabaña en el bosque, la han convertido en todo un éxito, tanto para influencers como para familias que buscan la desconexión.

Es por ese motivo que los Britt quieren seguir ampliando su negocio. De hecho, ya se encuentran trabajando en una casa contenedor cerca del lago Michigan. Su misión seguirá siendo construir casas a partir de contenedores, que permitan realizar escapadas a la naturaleza. Poco a poco, planean expandirse hasta llegar a las 5.000 casas en todo Estados Unidos. Incluso puede que traspasen las fronteras de su país, ya que están pensado en franquiciarse.

Imágenes cedidas: The Box Shop