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Disfrutar de unas vacaciones perfectas en un entorno de ensueño como el resort de Abama Hotels, al sur de Tenerife, va más allá de contemplar su imponente paisaje de 180 hectáreas o relajarse en sus villas de lujo.
En ese escenario, con tres sublimes hoteles y una oferta gastronómica impactante que incluye desde la cocina de Martín Berasategui hasta restaurantes junto a la piscina con vistas infinitas al mar y al campo de golf, la experiencia en restauración juega un papel crucial: un bocado memorable puede perder todo su esplendor si el servicio se retrasa, si un ingrediente no deseado desluce el plato o si, al final, la gestión de la cuenta no está a la altura.
Es por esto que, en los grandes establecimientos, la excelencia se encuentra tanto en la experiencia física como en lo intangible, que, aunque parezca paradójico, es precisamente lo que más huella deja en la vivencia del cliente. Ese «intangible» es la fluidez de cada servicio, el ritmo suave de una orquesta donde cada comensal se siente protagonista. Y, en ese delicado engranaje, la tecnología se ha convertido en el aliado imprescindible: por eso, tras una etapa inicial de dificultades para coordinar pedidos, comandas y turnos, Abama Hotels depositó su confianza en Cegid Revo, la solución que hoy marca la diferencia en sala y en cocina.
Tecnología al servicio de una experiencia sin fisuras
Con Cegid Revo, el servicio recuperó la cadencia perfecta que exige una experiencia de alta gama. Desde el buggy bar —donde los huéspedes hacen sus pedidos mediante autopedido— hasta las zonas de piscina, donde un código QR pone al alcance de la toalla los cócteles más refrescantes, el sistema centraliza órdenes, controla inventarios y agiliza el flujo de trabajo de principio a fin. «Antes nos encontrábamos con platos que llegaban en un orden equivocado o con problemas para imprimir una factura. Ahora, todo está listo en un clic, sin errores ni esperas», explica Adrián Almirante, General Manager de Abama Hotels.
La integración de Cegid Revo con el resto de sistemas de Abama —incluido el PMS de gestión hotelera— ha sido tan natural como intuitiva. En menos de una semana, el personal dominó la plataforma iOS, sin manuales infinitos, gracias a su interfaz clara y a un proceso de aprendizaje casi inmediato. Desde la toma de comandas y la aplicación de descuentos hasta la división de cuentas y las propinas, cada función está diseñada para simplificar la operativa y garantizar un cobro ágil. «Trabajar con iOS siempre transmite lujo y calidad, pero lo más importante es que Cegid Revo nunca falla», subraya Adrián Almirante.
«La integración de Cegid Revo con el resto de sistemas de Abama —incluido el PMS de gestión hotelera— ha sido tan natural como intuitiva»
La armonía invisible que fideliza al cliente
Detrás de esa sencillez hay un potente módulo de analítica que ofrece reportes visuales, filtros y búsquedas en tiempo real, herramientas indispensables para la toma de decisiones. Con Cegid Revo Xef, la dirección de alimentos y bebidas tiene una vista de 360°: controla tiempos de servicio, conoce el nivel de consumo por zona, optimiza la secuencia de salida de los platos y ajusta la oferta según la demanda del día.
Al final, los huéspedes no ven códigos de mesas, ni la comunicación vía Wi-Fi entre sala y cocina, ni la lógica que decide qué plato sale primero. Sin embargo, captan esa armonía: no hay esperas, no hay errores, todo fluye. Esa perfección gastronómica refuerza la fidelización y convierte las vacaciones en recuerdos imborrables.

La alianza con Cegid Revo ha superado las expectativas de Abama: han encontrado la fórmula tecnológica que necesitaban para su complejidad única y, al mismo tiempo, la cercanía de un equipo que acompaña cada paso. Porque, en hostelería, la excelencia no solo se saborea, se siente. Y ese valor intangible es el que marca la diferencia entre un servicio bueno y un servicio inolvidable.


