Esta edición de TecnoHotel OnTour Madrid estuvo marcada, entre otras cosas, por un mensaje claro: la seguridad hotelera no solo se mide en guardias o cámaras en el hall, también viaja en cada bit de conectividad que el huésped utiliza
Fue Íñigo Azcona, hospitality business development director en TP-Link España, quien dejó estas claves en una charla breve, pero directa: “Sin redes nada funciona: ni el PMS, ni las comandas en un iPad, ni el check-in digital. La conectividad es el pegamento invisible que sostiene toda la experiencia del huésped”, recordó Azcona.
Desde hace cinco años, TP-Link ha apostado fuerte por el sector hotelero con soluciones específicas de redes y videovigilancia. Su ventaja, subrayó, está en el equipo local que acompaña a los proyectos y conoce las necesidades reales de los hoteles españoles.

La otra seguridad: la que no se ve
Azcona quiso diferenciar entre la seguridad física —habitual en el imaginario colectivo— y la ciberseguridad, cada vez más valorada por los viajeros. ¿Quién no ha dudado al conectarse al wifi del hotel para hacer una transferencia bancaria o abrir un archivo corporativo?
“Si la red está bien diseñada, cada huésped navega en su propia burbuja, sin posibilidad de ver ni ser visto por otros”, explicó. Esa isolation es uno de los múltiples mecanismos que hacen seguras las redes profesionales. A ello se suman filtros de dispositivos, detección de intrusiones, control de tráfico o autenticación reforzada. Todo para evitar la peor reseña posible: “me conecté al wifi y me hackearon”.
Videovigilancia con valor añadido
El otro pilar de la ponencia fue la videovigilancia. Lejos de las salas de control con pantallas infinitas, Azcona destacó que hoy un director de hotel puede gestionar todas las cámaras desde su móvil. La clave está en dotarlas de inteligencia:
- Alertas en tiempo real ante movimientos sospechosos.
- Búsquedas forenses por atributos (una camiseta roja, un vehículo, una cara).
- Conteo de personas y análisis de flujos, que además de seguridad ofrecen datos valiosos para operaciones: desde medir la ocupación de una piscina hasta evaluar el éxito de un nuevo bar.
“Una cámara no solo vigila, también genera conocimiento”, resumió Azcona.

El mensaje final fue rotundo: la seguridad física y la digital son inseparables. Si una protege al huésped frente a riesgos visibles, la otra cuida de algo tan sensible como sus datos personales. Y en ambos frentes, las redes y la videovigilancia son hoy aliadas estratégicas para cualquier hotel.
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