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En los destinos turísticos españoles, la temporada alta ha sido tradicionalmente sinónimo de bonanza económica, un fenómeno conocido popularmente como «hacer el agosto». Sin embargo, cada vez más voces sugieren que esta realidad podría estar cambiando. Ana Poley, directora general de La Judería de Vejer, asegura en un post publicado en Linkedin que esta temporada veraniega ya no garantiza el éxito financiero que solía asegurar, al menos no de la misma manera.

La realidad de la temporada turística actual
Ana Poley destaca que en lugares como la costa de Cádiz, Málaga y Baleares, la temporada veraniega está acortándose cada vez más. Muchos negocios, preparados para una afluencia masiva de turistas, se encuentran con una ocupación que no cumple con las expectativas. Esto se debe, en parte, al exceso de oferta y a una competencia feroz no solo entre negocios, sino también entre destinos.
“ya no se puede esperar vivir del agosto y hay que trabajarse la propuesta de valor y producto durante todo el año”
Ana Poley, directora general de La Judería de Vejer
La lucha por la competitividad
En su opinión, los negocios de gama media alta son los que más están sufriendo esta transformación. Mientras que los establecimientos de bajo coste siguen llenos y el mercado del lujo encuentra su nicho, -«Marbella está más a rebosar que nunca», asegura- los negocios intermedios enfrentan mayores problemas.
La clase media alta, que tradicionalmente llenaba estos establecimientos en verano, ahora distribuye sus vacaciones a lo largo del año, optando por escapadas invernales, viajes urbanos y otras opciones fuera de la temporada alta.
Aun con todo, Poley va más allá, pues muchos lugares siguen subiendo precios sin analizar su situación a medio plazo. «Cuidado con los lugares que mueren de éixto por una subida de precios descomunal; subir el precio todo el mundo sabe, pero lo deben hacer desde la calidad del producto/servicio, que la gente no es tonta y ya hay buenos productos a precios más asequibles», vaticina.
Sostenibilidad y propuesta de valor
La solución para muchos destinos y negocios parece radicar en una estrategia a largo plazo que abarque todo el año. En La Judería de Vejer, han apostado por esta filosofía, manteniendo sus puertas abiertas los 365 días del año y centrando su esfuerzo en una propuesta de valor sólida y sostenible.
En una entrevista reciente, Ana Poley explicaba cómo la sostenibilidad y el lujo sostenido son pilares fundamentales de su proyecto. Colaboran con marcas locales y concienciadas con el medio ambiente, apostando por la economía circular y una oferta de calidad que atrae tanto a turistas nacionales como internacionales.

En resumen, según Ana Poley, la idea de «hacer el agosto» tiene los días contados. «Quien piense que se puede vivir del agosto, inflando precios sin más, no hace otra cosa que cavar su propia tumba, entorpecer a los buenos profesionales y herir al destino», asegura. Por eso, la industria turística debe adaptarse a nuevas realidades, diversificando su oferta y trabajando en una estrategia a largo plazo que vaya más allá de la temporada estival. Solo así podrán mantenerse competitivos en un mercado cada vez más saturado y exigente.
Con este enfoque, destinos como Vejer de la Frontera están demostrando que es posible superar la estacionalidad y ofrecer una experiencia turística de calidad durante todo el año, asegurando no solo su supervivencia, sino también su prosperidad en el futuro.
Imágenes cedidas: Jordi Vich Navarro en Unsplash


