fintech tecnología financiera

Al ‘replantear’ cualquier tema, tu mente se desplaza naturalmente hacia el futuro. Uno se pregunta: «¿Qué es lo que va a venir para ayudarnos? Sin duda, para muchos aspectos de la industria turística es así, pero cuando se trata de pagos financieros la realidad es que las respuestas pueden encontrarse en el presente (o incluso en el pasado reciente en algunos casos).

¿Qué quiero decir con esto? La revolución de la tecnología financiera está transformando todos los ámbitos de nuestra vida de una forma que no podíamos imaginar hace tan solo una década. Pero cuando se trata de fintech (tecnología financiera), muy amenudo el sector de los viajes se queda atrás tristemente y necesita replantearse su enfoque.

Ya tenemos a nuestra disposición nuevas herramientas y servicios que no solo dan nueva vida a procesos con los que estamos familiarizados, ahorrándonos un tiempo precioso y, a menudo, un dinero aún más precioso, sino que también nos ofrecen nuevas oportunidades que quizá no habíamos considerado antes.

Por ejemplo, la generalización del uso de la protección contra la devolución de cargos podría dar mayor tranquilidad tanto a los comerciantes como a los consumidores, al tiempo que ayudaría a luchar contra el fraude. Esto tendría la ventaja añadida de reducir los costes de los servicios.

Viajar sin efectivo

Mientras tanto, un uso y una aceptación más generalizados de las tarjetas de crédito y débito, junto con otros nuevos métodos de pago digitales, significaría que los viajeros ya no tendrían que llevar fajos de dinero en efectivo en sus vacaciones, lo que les convertía en objetivo de los delincuentes (o simplemente la preocupación de perderlo).

En demasiados destinos vacacionales del mundo, fuera de Europa Occidental y Norteamérica, el efectivo sigue siendo el método de pago aceptado para pequeñas sumas de dinero (e incluso a veces para grandes sumas). Los comerciantes también saldrían beneficiados, ya que el dinero en efectivo es más costoso (y arriesgado) que los pagos digitales a largo plazo y reduce la posibilidad de que el personal robe.

O basta con mirar las transacciones de cambio de divisas. Al permitir que los viajeros ya no se vean expuestos a las costosas cabinas de cambio en la terminal del aeropuerto, necesitamos ver más servicios que les permitan gestionar estas transacciones digitalmente y buscar los mejores precios. Ya existen servicios de este tipo, algunos muy buenos, pero no son tan comunes o atractivos como deberían ser para los viajeros de más edad.

Los pagos B2B también podrían beneficiarse de un replanteamiento. Existe tecnología que permite a los intermediarios y proveedores de viajes realizar y recibir pagos mucho más rápidamente que antes, con un coste mucho menor por transacción. Dicha tecnología también les proporciona una mayor capacidad para las conciliaciones y todas sus necesidades de back office. Lamentablemente, la gran mayoría, incluso en los mercados desarrollados, todavía no ha adoptado esta tecnología.

Imágenes cedidas: Jonas Leupe en Unsplash