El turismo ya ve luz al final del túnel

Parece que en turismo empezamos a ver la luz al final del túnel. Tras dos años de pandemia y grandes penurias para el sector, estas últimas semanas nos hacen pensar que podemos volver poco a poco a recuperar datos pre pandemia.

Hay que ser muy cautos, pero las últimas vacaciones de Semana Santa arrojaron un saldo muy positivo a nivel mundial. Un 13% más de reservas que en 2019 con una facturación de +70%. Debido, fundamentalmente, al aumento de las estancias medias y al incremento de los precios.

El destino España se ha quedado en tablas técnicas, con un menos 3% en reservas comparado con 2019. Así que también aquí podemos hablar de «recuperación» de los niveles pre pandemia.

¿Qué hemos aprendido o mejorado en los dos últimos años?

Hemos vivido en dos años lo que pensábamos que íbamos a vivir en diez. Una digitalización vertiginosa que se ha visto forzada por no poder salir de casa o cerrar establecimientos, pero necesitando mantener el negocio «abierto». Nosotros, como OTA con corazón tecnológico, emergemos de la pandemia magullados, como todo el sector del turismo.

Pero también con los deberes cumplidos: una sólida posición financiera, más internacionales que nunca (habiendo robado 20 puntos porcentuales a la dependencia que teníamos del mercado español) y habiendo cerrado el primer trimestre de 2022 con un 6% más de ventas que 2019 (tercer trimestre consecutivo de crecimiento). Además, con la apertura pronto de una nueva oficina en América para ayudar al desarrollo del continente que ya se lideraba desde Brasil.

Pero no solo nosotros salimos fortalecidos. La relación con nuestros proveedores también sale reforzada, principalmente con los hoteleros. Terminamos 2021 con un 32% más de contratación directa que a 31 de diciembre de 2019. Con un mayor peso de este tipo de contratación, que asegura una mejor alineación de los intereses de hoteleros e intermediarios. Y con la certeza de estar ayudando a muchos hoteleros a encontrar ventas en mercados complejos como el norteamericano, británico, alemán o canadiense.

Los hoteleros han sido un gran pilar en este crecimiento, permitiéndonos cumplir nuestro objetivo de crecimiento en la contratación directa, a pesar de los tiempos que hemos pasado. Estos magníficos resultados, unidos a la relajación de los controles en frontera, la eliminación paulatina del uso de mascarilla, el descenso sostenido y, queremos pensar que sostenible de la incidencia, nos hacen prever un verano de récord.

Y en el verano…

No podemos eliminar la sombra que la guerra proyecta sobre toda Europa y el impacto que ya ha tenido en el precio del carburante, pero tenemos la obligación de ser optimistas. Si nos fijamos en España y comparamos el número de reservas que ya hay para verano con las que había en este momento del año en 2019, estamos todavía en un menos 22%. Pero el «lastre» es el turismo doméstico. Los extranjeros, fundamentalmente británicos, franceses y alemanes, están un 14% por encima de 2019.

Existe una importante bolsa de ahorro retenido en nuestros principales mercados emisores y, según el turismo doméstico vaya incorporándose (no olvidemos el importante cambio en el comportamiento del consumidor español que hemos visto con la pandemia, mucho más cortoplacista ahora), nos iremos acercando a los niveles de 2019.

2022, como 2019

Esperamos que 2022 sea, al menos, como 2019 en números. Lo que sabemos seguro es que será mejor en tecnología, en digitalización y en desarrollos. Porque no sabemos al 100% cuándo recuperaremos la normalidad previa, pero sí que sabemos que salimos con el trabajo bien hecho y la versatilidad para adaptarnos a las situaciones difíciles, más difíciles de lo que nunca nos hubiésemos imaginado.

No obstante, no podemos sino ser más prudentes que nunca. Si algo nos ha enseñado la pandemia es que las soluciones de hoy no aseguran el día de mañana y que todo puede dar un vuelco impredecible en cualquier momento. Hemos salido todos más humildes y conscientes de la fragilidad de nuestro mundo.

Imágenes cedidas: Elizeu Dias en Unsplash, Ross Sneddon en Unsplash