interiorismo hotelero

Las compañías cántabras Bathco e Hisbalit han puesto de manifiesto la importancia de la personalización en un workshop. Bajo el nombre de «Artesanía y creatividad», han celebrado dos jornadas de trabajo y experimentación. En ellas han reunido a reconocidos expertos nacionales en interiorismo hotelero, que tuvieron la oportunidad de conocer un poco más sobre revestimiento creativo.

En concreto, Patricia Bustos, Virginia Nieto, Pepe Leal, Fabian Ñiguez y Nacho Alegría fueron los elegidos. Juntos viajaron a Cantabria para conocer las sedes de ambas firmas, la manera de trabajar y sus espacios dedicados a la artesanía. En ellos es donde crean productos totalmente a medida. Así, conocieron también las novedades de ambas marcas.

Como peces en el agua dentro del Atelier

Primero visitaron el showroom de Bathco situado en Santander. Una de las sorpresas de la jornada la encontraron en el área de i+D de la firma, donde vieron los prototipos de lavabos impresos en 3D, la impresión de calcas cerámicas y el desarrollo de piezas fotolumínicas para aplicar a proyectos especiales. También, murales a los que se suma la técnica del video mapping.

Los reconocidos interioristas conocieron el espacio de creación y experimentación Bathco Atelier. Allí un grupo de artistas multidisciplinares desarrollan ideas e intervienen lavabos pieza por pieza. Cada lavamanos sirve de lienzo para crear acabados diferentes. Asimismo, moldean la cerámica para aportar volumen y aplicar calcas de forma artesanal gracias a décadas de experiencia.

Para Fabián Ñíguez el Atelier de Bathco es «el colmo de la personalización. Permite customizar hasta el extremo. Algo que nos van pidiendo los clientes, que al final quieren algo superexclusivo». Una idea que también comparten el resto de los profesionales. Pepe Leal asegura que se ha disparado su mente creativa tras visitar Bathco Atelier. «He visto infinidad de posibilidades de personalización: acabados, formas, crear volúmenes, texturas», añade Leal.

Workshop Artesania y creatividad

La emoción de lo «hecho a mano»

Después, los expertos en interiorismo hotelero visitaron Hisbalit, la fábrica de mosaico vítreo más antigua de Europa. En la sede en Soto de la Marina quedaron sorprendidos del carácter manual y sostenible que tiene el mosaico. «Nunca nos hubiésemos imaginado que tenía un componente tan humano. Siempre habíamos pensado que un robot hacía el mosaico y los diseños. Hemos visto que cada pieza es única y depende de la temperatura, la cantidad de pigmentos naturales que recibe, el horneado y las personas que eligen y colocan cada pieza. Todo ello hace que el producto guste tanto porque se nota la parte humana que tiene», explican Pepe Leal y Virginia Nieto.

Hay que tener en cuenta que en el proceso de fabricación, las teselas se colocan de manera manual. Cada pieza se toca, se siente, consiguiendo un producto que transmite la emoción de quien lo trabaja. Además, los diseños se fabrican a medida, como si de una obra de arte se tratase. Otra de las sorpresas de los interioristas al visitar la fábrica fue comprobar in situ el compromiso medioambiental de Hisbalit.

Su mosaico está fabricado con vidrio 100% reciclado y pigmentos de origen natural. Fabián Ñiguez que ya había visitado la fábrica hace unos años, quedó fascinado al descubrir una de las novedades de la compañía para cerrar el círculo de sostenibilidad y cumplir el reto de «0 residuos». Hisbalit ha decidido recuperar las teselas, no aptas para la venta, que se desechan en la fabricación. Ahora las utilizan, tras un proceso de molienda, para crear un nuevo producto de vidrio doblemente reciclado y de alta calidad, que se utiliza como elemento filtrante para piscinas.

Mosaic and Play

La firma, que destaca por su apuesta por el color y la creatividad, invitó a los expertos en interiorismo hotelero a participar en el taller «Mosaic and play». Gracias a este divertido reto creativo tuvieron la oportunidad de jugar y crear originales composiciones con mosaico local sostenible. Conocieron la importancia que tiene en Hisbalit el trabajo en equipo, construyendo un laberinto en mosaico. Un escape room en el que la ayuda de los 5 era clave para lograr la salida. Además, crearon su propio emoji en mosaico ecológico, una propuesta alegre para despedir la jornada.

Imágenes cedidas: Hisbalit