El turismo de lujo está viviendo un momento muy importante. En especial, porque puede ser clave para la recuperación de los viajes en un contexto de crisis tan delicado. Por eso, es necesario entender que los turistas buscan conectar, tanto con ellos mismos como con los demás, durante su estancia vacacional.

A su vez, en un momento en que la sostenibilidad y el bienestar han pasado a convertirse en dos de las principales demandas de los huéspedes, es interesante saber cómo ven la situación actual en una cadena como Six Senses. Por este motivo, la compañía especializada en resorts de cinco estrellas alrededor del mundo está realizando una gira promocional por España.

El objetivo es dar a conocer sus próximos lanzamientos de su compañía, pero también hablar de cómo se encuentra el mercado en la actualidad. De esta manera, se puede determinar qué tendencias post-pandemia van a definir los desplazamientos en los próximos meses. Para saber más acerca de estas cuestiones, en TecnoHotel hemos hablado con Sebastien Styger, Director of Sales and Marketing EMEA & Americas de Six Senses.

«La hospitalidad no es lo tangible, el lujo hoy en día es sentirse bien», ha asegurado. De ahí que destaque que hay que saber «escuchar y anticipar» las nuevas necesidades del huésped. También, incluir detalles que se diferencien del resto, pues es algo que se valora. Además, ha afirmado que ahora se buscan las experiencias compartidas, porque los turistas quieren conectar con otras personas.

Por eso en su cadena están muy interesados en los turistas españoles, brasileños y mexicanos, porque consiguen conectar. Se hacen amigos durante la estancia, participan en actividades juntos y «viajan con buena onda», ha asegurado. A pesar de todo, los principales mercados para Six Senses son el británico y el estadounidense. Les siguen alemanes y franceses.

Luego ya encontramos a los turistas de nuestras fronteras. Eso sí, aclara que «se vive tan bien aquí que la gente no tiene esa necesidad de reconectarse». Independientemente de este detalle, confía en que 2022 «va a ser una gran temporada» para el turismo de lujo, al menos en sus alojamientos.

Las tendencias clave del segmento de lujo

En general, en Six Senses han identificado tres megatendencias del segmento de lujo. En base a estos parámetros, los establecimientos alrededor del mundo han modelado las experiencias que están ofreciendo actualmente, para intentar ofrecer a los turistas la capacidad de conectar a varios niveles.

Eso sí, Styger afirma que «no ha cambiado tanto el perfil como la manera de viajar». En cualquier caso, los principales elementos clave en que se pueden resumir las tendencias son:

1. Tiempo de calidad en compañía

Styger ha explicado cómo ha cambiado el perfil del viajero que pernocta en sus espacios. «Un aspecto positivo de la pandemia es que ha arrojado luz sobre lo precioso que es para todos nosotros el tiempo que disfrutamos con la familia y los amigos», ha comentado Styger. De ahí la importancia que han adquirido «los pequeños momentos», pues la autenticidad es muy buscada.

«Las vacaciones familiares e intergeneracionales incluso son una excelente manera de resetearnos», explica Styger. Esto implica considerar que los niños requieren de tanta variedad de actividades como sus padres. Por eso, las instalaciones y la programación del hotel «deben incluirles de forma específica». En el caso de su compañía, su alojamiento en Maldivas ofrece la oportunidad de plantar semillas en cáscaras de coco, explorar el océano haciendo esnórquel o una búsqueda del tesoro en clave fitness, entre otras opciones.

Respecto a las instalaciones del resort, esta forma de moverse en grupo implica la necesidad de contar con habitaciones más grandes y con espacios familiares conectados. De esta manera, los clientes tendrán tanto privacidad como oportunidad de pasar tiempo en compañía. Para potenciar que los turistas puedan conectar, en Six Senses también han habilitado la figura de un Guest Experience Maker, que se dedica específicamente a garantizar la máxima satisfacción de las familias viajeras.

2. Preocupación por el bienestar

Del mismo modo, la pandemia ha puesto la preocupación por el bienestar integral en el centro. La gente quiere sentirse bien físicamente y psicológicamente. Por eso, los huéspedes quieren desconectar de la rutina diaria para reconectar con ellos mismos. Al mismo tiempo, el alojamiento se convierte en un punto de transición hacia un estilo de vida más saludable y auténtico.

En el caso de la hotelera de lujo, cuentan con su marca propia de centros wellness. También, con una amplia oferta de tratamientos, rituales, experiencias y actividades. Por ejemplo, mediante retiros que combinan el ejercicio físico en la naturaleza con actividades como el yoga y la meditación. Además, también priorizan una alimentación natural. E, incluso, cuentan con programas más originales, como uno especial para reformular los patrones de sueño y potenciar el descanso.

3. Importancia de la sostenibilidad

Como tercera tendencia clave, se encuentra el valor de la sostenibilidad. Una sostenibilidad entendida como preservación del entorno natural y social, pero también como respeto por el modo de vida y tradiciones de las comunidades locales. Desde Six Senses consideran que es lo que marcará las próximas décadas del turismo de lujo de forma decisiva. «Llevamos dos décadas siendo sostenibles, no es cuestión de marketing», insiste Styger.

Six Senses Laamu

«Cada una de nuestras propiedades posee un desarrollo propio en este ámbito, incluyendo acciones para hacer partícipes a los huéspedes de todo lo que se hace, como nuestros Earth Lab», aclara. Es más, insiste en que «la gente tiene ganas de generar un cambio, no solo de transformarse a sí mismos». Una vez más, queda clara la relevancia de permitir a los turistas conectar, también con el entorno. De ahí que en sus hoteles apuesten por los productos de proximidad o cultivados en su propia huerta. También, que este año quieren eliminar por completo el uso de plástico en sus instalaciones.

Las próximas aperturas de Six Senses

Durante la presentación, también se han anunciado las nuevas aperturas de la marca previstas para los próximos meses. A lo largo de los siguientes meses, Six Senses incorporará a su portafolio cuatro nuevas propiedades en destinos únicos alrededor del mundo. En Roma abrirán en otoño el antiguo Palazzo Salviati Cesi Mellini, construido en el s. XVIII. En diciembre llegará también Six Senses Kanuhura en Maldivas, como propiedad «hermana» de Six Senses Laamu, para ofrecer 80 espaciosas villas privadas.

Mientras, en Suiza debutará para la temporada de invierno un establecimiento junto a la elegante localidad de Crans. Y, por último, también a finales de 2022, llegará Six Senses Southern Dunes, The Red Sea en el oeste de Arabia Saudita. Con un particular homenaje a la cultura del antiguo imperio nabateo en sus instalaciones, Styger reconoce que hay controversia con el destino. «Pensamos ser un elemento de cambio para el país», ha comentado al respecto, pues en su experiencia la gente es muy acogedora y quiere recibir turistas.

Para el director de ventas y marketing, todos estos alojamientos tienen en común que se sitúan en «lugares únicos y exclusivos», que ofrecen «privacidad» a la vez que experiencias culturales. «Remote but accesible» sería la clave de sus propiedades, pues debe ser fácil acceder a ellas, pero a la vez generar sorpresa en el momento de la llegada. Además, tienen previsto abrir 20 hoteles en los próximos 5 años, en destinos como Israel, Lisboa o Londres. También en España, aunque de momento no puede anunciar dónde.

«La gente se quiere divertir y disfrutar»

Al final de la presentación a medios, en TecnoHotel hemos tenido la oportunidad de conversar en privado con Sebastien Styger. Él nos ha ofrecido más detalles interesantes sobre el futuro del turismo de lujo, la necesidad que tienen los turistas por conectar y las expectativas de la compañía para este 2022.

—Dado que tenéis hoteles en 17 países, ¿habéis notado diferencias entre la llegada de turistas en unas zonas y otras?

—Lo que hemos visto es que vienen menos los asiáticos porque Asia sigue cerrada. Entonces, vienen más europeos. Los turistas se quedan más tiempo, porque en lugar de hacer cinco viajes al año, hacen uno pero lo hacen bien. A su vez, hay un gasto más alto en los hoteles, porque la gente se quiere divertir y disfrutar. Vienen a celebrar la posibilidad de comer, beber, abrazarse y salir. Quieren sentirse felices, reconectar y vivir experiencias transformadoras.

El lujo ha cambiado bastante después de la pandemia por ese motivo.

Hemos detectado más interés por el bienestar y por opciones que permitan a los turistas conectar con su salud. Creemos que se buscan más programas temáticos: de meditación, reconexión, yoga… Es una tendencia que ya veíamos antes de la pandemia, pero que después se ha acelerado mucho. Desgraciadamente muchas personas han salido muy tocadas de esta situación. Por eso, el lujo para nosotros es sentirse bien física, mental y espiritualmente.

—Six Senses Ibiza tiene muy presente en su oferta de experiencias las tradiciones del norte de la isla, ¿por qué es importante para vosotros apostar por lo local en un emplazamiento tan conocido?

—Cuando anunciamos que íbamos a abrir en Ibiza, la gente nos decía que no era un destino para Six Senses. Pero resulta que donde estamos es una Ibiza completamente diferente. No es la del Sur, que se conoce por la marcha, la fiesta y las celebridades. A unos minutos en coche tienes una zona rural y muy verde, sin nada alrededor. Es lo que queríamos demostrar, que siempre hay una manera de ofrecer lo local.

Una vez llegas al hotel, ves las vistas de las calas, los agricultores, nuestra granja con gallinas… También tenemos actividades relacionadas con el arte y la música, en línea con el ambiente más bohemio que se respira en esa zona. Por ejemplo, hay una suite que está conectada a un estudio de grabación para que el cliente pueda bajar en cualquier momento. Siempre con la idea de reflejar lo que es el destino, e Ibiza es música y arte.

Six Senses Ibiza

—¿Habéis tenido en todo momento claro cómo diferenciaros en esta localización?

—Siempre. Nunca hubiéramos abierto al sur de la isla. Si llegamos a un destino que es de masa, tiene que ser en un lugar que se encuentre fuera de esa masa. Por eso en este caso estamos en Cala Xarraca.

—El alojamiento también ha lanzado el Fondo de Sostenibilidad Six Senses Ibiza, un proyecto sin ánimo de lucro destinado a apoyar a organizaciones e iniciativas locales que generan un impacto social y medioambiental positivos para la isla. ¿Cuál es vuestro objetivo con esta iniciativa?

—El 0,5% de los revenues van a un fondo que luego se utiliza para charities o proyectos locales de educación, conservación… Es algo que tenemos en todos los hoteles del grupo para intentar devolverle algo a la gente que está alrededor del establecimiento. Muchas veces el turismo solo genera ingresos para los propietarios y nosotros queremos también compartir un poco con los demás.

—Iniciativas como esta, ¿despiertan más interés ahora? ¿Son mejor recibidas por los viajeros?

—Sí, pero en España no es todavía un motivo para decidirse por un hotel u otro. Me da la sensación de que es un valor añadido. La gente elige su destino, su alojamiento y luego si hace algo en este sentido, mejor. Pero no es un factor decisivo en comparación con otros mercados, como los países nórdicos, que son muy afines a la sostenibilidad.

En Reino Unido y Estados Unidos también ha aumentado muchísimo el interés por estas iniciativas.

O por las actividades más conscientes en general. Sobre todo, porque la gente reserva estas actividades con antelación. Hay interés por estos programas de pérdida de peso, sueño, yoga… Los viajeros llegan con un objetivo concreto, mientras que el español hará estas reservas cuando llegue al alojamiento.

—Entonces, ¿los turistas españoles entonces se organizan con menos antelación?

—Quieren celebrar y disfrutar. Pero también les interesa. Luego, cuando están en el alojamiento, se sorprenden y quieren apuntarse a las actividades. Pero todavía no van con esta idea de partida.

—La irrupción de nuevas tecnologías están abriendo el camino a posibilidades como el metaverso, ¿desde Six Senses, vais a explorar este camino?

—La verdad es que no. Somos una compañía muy orgánica, así que la tecnología no la usamos en esta línea. Obviamente, para análisis de datos sí.

Six Senses Ibiza

—En relación al bienestar, ¿cuáles son las experiencias que más han crecido, las grupales?

—Hemos visto que los turistas quieren conectar con otras personas de intereses afines. Quieren compartir con más gente, ya sea el yoga u otras actividades de bienestar. Por eso abrimos ahora un calendario de retreats donde la gente puede elegir opciones de sexo, de música, de baile, de yoga… Estamos viendo muchísimo más interés por este tipo de alternativas.

Creo que es normal. Hemos estado tan solos que, después de la pandemia, queremos reconectar con los demás y con uno mismo. Eso era lo que proponíamos hace 20 años y ahora es la gran temática. Por eso, creo que la cadena es tan exitosa y hay tanto interés en ella, porque nuestra filosofía es exactamente lo que la gente busca en estos momentos. Ahora ya los viajeros lo entienden, lo comparten y lo respetan, pero es verdad que no siempre ha sido fácil.

—Entonces, las previsiones son buenas.

—Sin duda. Estamos previendo abrir casi 20 hoteles en los próximos 5 años, así que son muy buenas. Vamos muy bien hacia la recuperación.

Imágenes cedidas: Six Senses

2 COMENTARIOS

  1. […] El camino hacia la sostenibilidad es uno de los más importantes que ha emprendido el turismo en los últimos años. Además, seguirá siendo así en el futuro. Esa es la razón por la cual Mabrian Technologies ha calculado, comparado y analizado la huella de carbono en los principales destinos mediterráneos. Su objetivo era calcular el impacto de cada visitante que llegaba a través de un vuelo entre los años 2019 y 2022. […]