Todavía hay alrededor de 1.000 hoteles activos menos que en 2020

Ahora que la Semana Santa 2022 ya ha terminado, los alojamientos parecen celebrar los buenos datos obtenidos. Sin embargo, a pesar del optimismo que se respira ya en la industria, no debemos perder de vista algunos datos. Por ejemplo, el del volumen de hoteles activos que hay en nuestro país, ya que la cifra sigue siendo bastante menor que antes del comienzo de la pandemia. Es decir, que todavía queda camino que recorrer hasta la recuperación.

La encuesta sobre la Coyuntura Turística Hotelera del INE muestra que en febrero de 2022 en nuestro país todavía hay 1.111 hoteles activos menos que en el mismo mes de 2020. Por tanto, por mucho que se recuperen los niveles de ocupación, no debemos perder de vista que hay menos alojamientos abiertos que antes del estallido de la crisis sanitaria. Todo ello a pesar de que en lo que va de año hemos visto la apertura de nuevos establecimientos.

Las comunidades más afectadas por los cierres

Por mucho que la situación actual ponga en jaque a todo el sector viajes, hay algunas zonas de España en la que se nota más esta escasez de hoteles activos. Es el caso de Melilla, Madrid y Baleares, que cuentan con el 15% de sus alojamientos inactivos. Le siguen, Aragón, Castilla y León y Extremadura, con más del 10% de sus establecimientos todavía cerrados.

Mientras, en el lado contrario se encuentran La Rioja, Cantabria y Navarra. Estas comunidades, a pesar de resultar menos turísticas estadísticamente, ya operan al mismo nivel de actividad que en febrero de 2020. Como consecuencia de estas diferencias, se produce un efecto en cadena que afecta a todo el país. Para empezar, porque el parque hotelero nacional ha bajado un 9,03%. Así, ahora cuenta con alrededor de 107.091 habitaciones menos que dos años atrás.

Un problema grave de personal

En base a estas predicciones, el mayor inconveniente tiene que ver con la mano de obra. Los hoteles cerrados se traducen en una reducción del personal que trabaja en hotelería. Es más, los trabajadores activos se han reducido un 16,92% en los últimos 24 meses. Si a esto sumamos el problema de retención de talento al que se enfrentan las compañías, entendemos el inconveniente que esto supone para la industria.

Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, más de 13.000 empleados de la actividad hotelera estuvieron acogidos a los ERTES en el mes de marzo. El 67,7% figuraban con un paro total de su actividad, de manera que será este punto el más decisivo para la recuperación del turismo, al menos a nivel nacional.

La situación ha llegado a ser grave en algunas zonas. Es el caso de Alicante. Desde Hosbec aseguran que en el área los hoteles tienen un déficit aproximado de 2.000 trabajadores. Esto equivale al 20% de las plantillas de la planta hotelera de la provincia. De este modo, aunque el personal de plantilla se ha recuperado, falta personal eventual. El problema no es exclusivo de España, pues en Francia necesitan entre 200.000 y 300.000 empleados para cubrir las ofertas en hostelería de cara a la temporada de verano.

Inversiones que indican una recuperación

Pese a lo que hemos visto, no todo es tan negativo como pueda parecer. Es más, desde la industria se invita al optimismo. De entrada, porque muchos de estos cierres se corresponden con remodelaciones que se están llevando a cabo. Son muchos los hoteles que han aprovechado los peores momentos de la pandemia para mejorar sus instalaciones o apostar por la digitalización.

Así, es buena señal que haya tanta actividad en los hoteles en activo. Mientras, no hay que perder de vista que aquellos que todavía no han abierto sus puertas es posible que lo hagan en los próximos meses, de cara al verano. Tampoco podemos pasar por alto que en los tres primeros meses del año se transaccionaron 1.000 millones de euros en los hoteles. No solo es que la cifra sea elevada, es que es muy similar a la registrada durante todo 2020.

Es lo que aseguran desde Colliers, donde también han explicado que en España la cifra de inversión hotelera en un año normal ronda los 2.000 y 3.000 millones de euros. Por tanto, no hay duda de que se está produciendo una recuperación y de que cada vez hay más fondos que invierten en activos vacacionales. Sobre todo, hay un interés por el lujo y por los destinos de costa, que en 2022 han tomado la delantera. Por su parte, el turismo de negocios es el más negativamente afectado, de modo que el sector MICE todavía tiene más trabajo por delante.

Imágenes cedidas: Fernando Álvarez Rodríguez, Tony Yakovlenko en Unsplash