Crece el alojamiento turístico extrahotelero

Por mucho que el sector parece que se está recuperando, los alojamientos tradicionales tienen todavía muchos retos por delante. De nada sirve un aumento de la demanda si no experimentan un crecimiento. Por eso, hay que tener muy en cuenta el volumen que ha alcanzado el alojamiento turístico extrahotelero hasta ahora.

En enero de este año, la cifra se ha triplicado respecto al mismo periodo de 2021. Así, apartamentos, campings y albergues superaron a comienzos de 2022 los 4,7 millones de pernoctaciones. Mientras, el mismo mes pero de 2021, la cifra rondaba solo los 1,4 millones. Es decir, que sin duda ha habido un inmenso aumento.

Las cifras proporcionadas por la Encuesta de Ocupación de Alojamientos Turísticos del INE también indican que, mientras que los españoles se han movido más (un 124,6%), son los extranjeros quienes más se han desplazado. Los turistas de fuera de nuestras fronteras aumentaron un 316,5% en este tipo de alojamientos.

Si nos vamos a enero de 2020, muy poquito antes de que estallara la pandemia, comprobamos que entonces las pernoctaciones alcanzaron los 5,6 millones. Por tanto, todavía estamos un 14,1% por debajo de los datos obtenidos entonces, aunque no deja de ser una muestra significativa de cómo están cambiando las cosas.

Los alojamientos más demandados

Dentro de la categoría de alojamiento turístico extrahotelero, existen diferentes subgrupos. Cada uno de ellos ha crecido de forma desigual, por lo que es interesante prestar atención a las diferencias para comprobar en qué dirección están yendo las tendencias de viajes en estos momentos.

Los albergues son los alojamientos que más han crecido, en concreto, la cifra llega al 600% respecto al año anterior. Los españoles optan por hacer noche en ellos cinco veces más, mientras que para los extranjeros son nueve veces más atractivos. Es posible que se deba por la pérdida del miedo al contagio y por un aumento de los viajes de gente joven.

Después, los apartamentos también han aumentado su volumen de demanda. En total, un 293,3%, pero es interesante hacer un desglose dependiendo del tipo de turista. Los nacionales apuestan por ellos un 101,1% más. Los extranjeros son los más interesados, puesto que han pernoctado en ellos un 493% más que en 2021. Por tanto, parece haber un claro interés por este tipo de establecimientos.

A continuación las noches en los alojamientos rurales crecen un 218,6%. Esta vez lo hacen de manera muy parecida independientemente de la nacionalidad, ya que en ambos casos se triplican. Es lógico, porque el turismo más centrado en la naturaleza y que permite huir de la masificación ha sido una de las tendencias clave impulsadas por la pandemia.

En el último lugar se sitúan los campings, que crecen un 129,8%. En esta ocasión, los extranjeros tienen menos interés en ellos (140,8%) frente a los españoles, que duplican sus pernoctaciones en ellos. Un factor importante en este último caso puede ser la cercanía, ya que el turista nacional podría ver en ellos una forma de apostar por el turismo local.

Variación de precios y demandas

La demanda de este tipo de alojamientos ha ido en paralelo de un aumento de los precios. Curiosamente es el turismo rural el que más aumenta (8,9%), seguido de los apartamentos (6,5%). Además, la estancia media sube hasta situarse en 3,3 pernoctaciones por viajero. Es decir, que esto ha tenido que traducirse en un aumento de los beneficios del establecimiento.

Respecto a los países más interesados en los apartamentos españoles, a la cabeza se sitúan los turistas de Reino Unido, que representan el 17,9% del total. Le siguen Alemania, Países Bajos y, en menor porcentaje, Noruega e Irlanda. Es decir, que la proximidad es un factor determinante en quienes no se quedan en un hotel.

Si pasamos a los destinos que más prefieren, Canarias se sitúa a la cabeza de los apartamentos. Mientras, Comunitat Valenciana triunfa en el terreno del camping, seguida de La Rioja. Para el turismo rural, Castilla y León es el mejor destino. Por último, Madrid es la Comunidad preferida para quienes se quedan en un albergue.

Con la temporada alta a punto de dar el pistoletazo de salida, tendremos que estar pendientes. Sobre todo, para ver qué variaciones experimenta el alojamiento turístico extrahotelero durante la primavera, especialmente en comparación con los hoteles. Eso nos dará pistas acerca de las preferencias de los viajeros.

Imágenes cedidas: Chris Holder en Unsplash, Marcus Loke en Unsplash