Hace unos días, se publicaban unos datos de WTTC donde se reflejaba la actual falta de personal en la industria en la mayoría de países desarrollados (un hecho que actualmente es global).

Pese a que la cifra de roles sin cubrir ha disminuido considerablemente, aún se estima que este año 2022 haya más de 16.000 puestos que no puedan ser cubiertos.

En la mayor parte de los casos, suelen ser roles básicos o de entrada: camareros de bar y restaurante o personal de limpieza. Puestos que tradicionalmente necesitan de grandes volúmenes de mano de obra, en una industria particularmente intensiva en este aspecto.

Las razones principales para haber llegado a este punto son varias:

  • La histórica concepción de que el turismo, la hospitalidad, es una industria donde el contacto personal es imprescindible. “Somos una industria de personas para personas” es un lema acuñado a fuego para muchos.
  • La falta de inversión en automatización y tecnología del sector, en parte provocado por el mantra anterior. Y es que la hotelería suele ser reacia a invertir en tecnología, estando a la cola en este aspecto comparada a otros grandes industrias globales.
  • Y en fechas recientes, la pandemia ha hecho que las empresas hayan tenido que prescindir de muchos profesionales, que ahora no se plantean volver al sector.

¿Hace falta menos mano de obra?

Partiendo de que estas razones son las que provocan la actual falta de recursos humanos en la industria hotelera, debemos tener en cuenta que:

  • Cada vez más estancias se llevan a cabo en alojamientos no hoteleros (hasta ⅓ del total en EEUU), donde el contacto personal puede no llegar a existir. Esto implica que pese a que la industria ha considerado que el contacto personal era imprescindible, hay muchos clientes que prefieren una experiencia contactless, como ya tienen cuando interactúan con otras industrias en su día a día.
  • En un reciente estudio publicado sobre miles de casos de empresas de Restauración tradicionales en EEUU, más de la mitad se plantea invertir en tecnología y automatización en 2022. Esto quiere decir que sus operaciones serán más eficientes, por lo que sus necesidades de mano de obra serán menores.
  • El hecho de que la pandemia haya alejado a muchos profesionales de la industria puede ser visto como un problema…o como una oportunidad. Oportunidad para dar el salto tecnológico, para digitalizar ciertos procesos, para asegurar, en definitiva, que las personas que trabajan lo hacen porque aportan más valor que una máquina, y no porque sean más baratos que un software que realice la misma labor.

El debate está servido.

Imágenes cedidas: Michael Browning en Unsplash