the good concierge

La sostenibilidad y la preservación del medio ambiente es una de las mayores preocupaciones de la sociedad actual, también en el sector hotelero. Bajo la premisa de ser un activo para el planeta nace The Good Concierge, una consultoría estratégica de sostenibilidad aplicada en hotelería regenerativa competitiva.

La idea es aunar la sostenibilidad y la regeneración, siempre teniendo en cuenta la estrategia del hotel y su posición corporativa. Este proyecto ve la luz como resultado de la unión de fuerzas entre el Grupo Hotusa y la compañía La Buena Huella. Desde ambas firmas quieren contribuir a que los hoteles constituyan un pilar fundamental de la buena salud económica, social, cultural y medioambiental.

Esta iniciativa centrará su actividad en el diseño de planes y proyectos a medida en cada hotel para hacer de la sostenibilidad un activo eficiente, útil y rentable. Esto quiere decir que trabajará para apoyar al establecimiento en su liderazgo en la cohesión social y territorial.

Su método de trabajo se sustenta en la base del modelo de la hotelería regenerativa competitiva, que mezcla ambición, concreción y resultado. Así, tras la fase inicial de análisis y el posterior diagnóstico, se procede a diseñar la estrategia y el plan de acción. De este modo, se pretende medir, verificar y certificar que el hotel genera más impactos positivos que negativos en las esferas que comentábamos previamente.

Para ello se han elaborado ocho programas y talleres adaptados a la actividad profesional hotelera. Se pueden llevar a cabo de forma independiente o bien dentro de un plan de acción, y pueden impartirse de forma presencial, telemática o mixta.  Además, The Good Concierge ofrece un servicio de elaboración de protocolos a medida, así como uno de asistencia técnica mediante la asesoría sobre sostenibilidad.

The Good Concierge, un proyecto que va en busca del turismo regenerativo

The Good Concierge forma parte de un modelo denominado turismo regenerativo, una propuesta que va más allá del plano de la sostenibilidad. Aparte de en esta, se focaliza en la relación entre visitantes y locales con el hábitat que los rodea y en las experiencias e impacto que derivan de esta vinculación.

Este concepto supone poner en valor cómo la actividad turística impacta positivamente y de manera directa en el desarrollo local. Y lo hace por partida doble. Por un lado, favorece la participación y contribución activa de los viajeros al medio. Sobre todo a través de la búsqueda de la sostenibilidad de los recursos naturales y patrimoniales y la recuperación de espacios como bienes de interés turístico.

Asimismo, incentiva la participación activa del comercio local como parte del atractivo del destino. El objetivo reside, pues, en minimizar los posibles impactos negativos derivados de un hotel y maximizar los múltiples beneficios económicos y sociales. “Si al establecimiento le va bien, al planeta le va mejor” es una de las frases que mejor definen esta idea.