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El turismo se mueve bajo un impulso permanente y constante de conocer cosas y lugares nuevos, de compartir experiencias y salir de la rutina. Siempre hay algo de nómada y sociable en el turista, como también hay mucho de la actividad que responde a esa condición humana. Nos gusta desplazarnos acompañados y descubrir lo desconocido para desconectar, así se conforma y crece el turismo vacacional.

En la actualidad, hay dos tendencias que ofrecen grandes oportunidades a esta realidad. La primera tiene que ver con el deseo de reconectar con la naturaleza y espacios abiertos, la segunda con la voluntad de pasar unas vacaciones con un servicio de lujo a un precio cerrado.

Vemos llegar propuestas que replantean segmentos relegados y con cierta fama de vetustos: el camping y el servicio todo incluido, poniendo en el mercado modelos que toman lo mejor del camping tradicional y el resort hotelero, junto con otros que suman el lujo a una oferta todo incluido en el resort tradicional.

La convergencia entre el camping y el resort hotelero

El camping más tradicional ha ido siempre alineado con ese espíritu nómada, especialmente si pensamos en las fórmulas de caravana. Un modelo de gestión sencilla que se reconduce hacia propuestas más sofisticadas, tanto en su formato y servicio, como en su gestión y comercialización.

Y es que el empleo de módulos prefabricados a modo de bungalós abre un enorme abanico de posibilidades mientras que la incorporación de una oferta gastronómica en media pensión o todo incluido recupera gran parte de la experiencia adquirida en el mercado hotelero tradicional. El desarrollo de actividades al aire libre, la tematización de espacios, o la incorporación de servicios de spa y masajes, piscinas o instalaciones deportivas, nos están mostrando la enorme convergencia entre el camping y el resort hotelero.

Al mismo tiempo, la reducción en los costes y tiempos de construcción, o la capacidad de generación de ingresos de estos modelos, hacen del camping un modelo que despierta el interés de muchos inversores institucionales atraídos por la demanda creciente y la mayor resiliencia frente a innovaciones disruptivas.

Aun así, nos encontramos ante un mercado altamente fragmentado, compuesto por pequeños gestores que en muchos casos son también propietarios del activo. La representatividad del camping dentro de la oferta vacacional nacional es muy pequeña si lo comparamos con las principales potencias europeas, especialmente con Francia, nuestro país vecino, que cuenta con importantes cadenas gestoras de este modelo de negocio. Algo aún pendiente de avanzar en nuestro territorio.

Los avances constructivos y logísticos, la creciente demanda por parte del cliente, y la capacidad de mejora de la oferta actual, hacen de la evolución del camping una de las grandes oportunidades para el segmento turístico vacacional de nuestro país.

La demanda de un modelo todo incluido de lujo

Si el reposicionamiento a través de la convergencia del camping y el resort se presenta como una oportunidad para este segmento, la evolución del hotel todo incluido hacia una propuesta de lujo es otra de las grandes tendencias que seguramente veamos crecer en próximos años.

Uno de los ejemplos más evidentes es la cadena griega Ikos Resorts, que plantea un nuevo formato poco explorado en nuestro país. Un modelo que responde a una demanda internacional, en muchos casos alemana, inglesa y rusa, que busca un servicio de lujo a un precio cerrado.

Una de las mayores exigencias de esta fórmula es el destino y el enclave donde se ubican estos proyectos. El destino debe participar de esa percepción de lujo que caracteriza al resort, y las dimensiones han de ser considerables, no tanto en cuanto a número de habitaciones, que pueden rondar las 300 en sus propuestas más reducidas, sino especialmente en los espacios y zonas comunes, que difícilmente pueden ser inferiores a los 60.000 metros cuadrados para poder disponer de toda la oferta de actividades, piscinas, spa, y servicios que complementan la oferta de alojamiento.

Una combinación perfecta entre un excelente producto, y un servicio de lujo que redefine el concepto tradicional de “todo incluido” con unos precios medios que superan los 600 euros por noche.

Segmentación y estrategia online

En ambos planteamientos, gran parte del éxito se basa en la adecuada segmentación del cliente y el diseño de una estrategia online focalizada en redes sociales, donde el propio cliente hace uso de sus perfiles para compartir y socializar la experiencia de estar en un camping que es un resort todo incluido, o en un resort todo incluido que es un hotel de lujo.

El sector vacacional está apostando por un mercado de valor y está dando un paso importante con nuevas propuestas de alojamiento. En la mente de todos existe una percepción errónea hacia productos como camping o todo incluido. Aun así, en este proceso de repensarse que encabezan algunos pioneros, estamos viendo cómo lo mejor de lo tradicional incorpora nuevos atributos y servicios para hacer realidad esa frase que dice que innovar es combinar.


NOTA: Muchas de estas reflexiones se deben a la colaboración de Francisco Javier García Cuenca, vicepresidente de Magic Costa Blanca Hotels & Resorts y presidente de ITH, y Carlos Nieto, director de Expansión de Ikos Resorts España, con motivo de su participación como profesores en el Programa Avanzado de Real Estate & Hospitality de IE Business School.

Imágenes cedidas: Víctor García en Unsplash