big data experiencias datos

Ha llegado el momento de que los datos ocupen el lugar central de nuestra estrategia. Como industria, hemos revisado todos nuestros informes de forma gradual durante los últimos tres años; sin embargo, este año tenemos una duda vital: ¿Puede eliminar 2020 de un plumazo todas nuestras comparativas de datos?

Según explica Andrew Metcalfe, CTO de Guestline, en este artículo de Phocuswire, la excepción de 2020 no puede hacernos olvidar el reto de usar los datos durante este nuevo año. Comprender cómo evolucionarán los viajes (más viajeros locales, menos viajeros de negocio, reservas de última hora…) a medida que salgamos de la pandemia será clave para adaptarnos a 2021 y a los años venideros.

Análisis de datos a corto plazo

Con tantas incógnitas como tenemos actualmente y tantos cambios en las políticas de cierre de fronteras, la necesidad de tener una visión clara de las reservas, los mercados y las tarifas actuales se vuelve todavía más importante.

Estas decisiones tan cortoplacistas del mercado significan que debemos estar mucho más atentos en nuestras diferentes líneas de negocio. Esto es multidimensional, tiene que ver con las habitaciones, pero también con F&B, eventos y otras operaciones que puedan verse afectadas como el spa o el campo de golf.

Si comprueba que todas las líneas de negocio están sufriendo, podemos reaccionar rápidamente, por ejemplo, intentando atraer con paquetes a los clientes locales en vez de a los que están más lejos. O incluso cerrar alguna de las líneas si fuera necesario.

Pero claro, si nuestros datos se encuentran en 15 sistemas diferentes, analizar el todo de nuestro hotel se hace mucho más difícil.

Enfoque holístico

Para que cualquier análisis de datos sea útil para los hoteleros, estos deben estar sincronizados y deben existir diferentes puntos de contacto en todas las operaciones.

Creo que ya todos sabemos que hay que ir un poco más allá de los ingresos por habitación (RevPAR). Hay muchas más métricas a tener en cuenta, sobre todo este año donde la ocupación ha sido mínima. Los huéspedes ahora mismo son principalmente locales o viajan con un propósito diferente a como viajaban hace año y medio.

El resultado de esto emana en la necesidad de mirar de forma más amplia para asegurarnos que se alcancen los objetivos generales de ingresos. Asimismo, es el momento de empezar a analizar cómo han funcionado nuestras ofertas digitalizadas, lanzadas en las últimas semanas.

Por otro lado, tendremos que estar muy atentos a la planificación de 2022 y al posible rebote en líneas como la de eventos, especialmente en bodas y similares, y asegurarnos de que nuestro hotel estará preparado para acoger y entender a este nuevo viajero o a esta nueva forma de viajar.

Por tanto, como decíamos ayer, tanto la digitalización como el análisis de los datos se verán impulsados no solo por la necesidad de gestionar las operaciones de forma correcta, sino también por la necesidad de administrar las operaciones de forma diferente.

Para conseguirlo, los hoteleros necesitan tener una comprensión más clara tanto de los hechos como de las cifras que impulsan sus operaciones, así como de la tecnología de la pueden disponer (como los pagos contactless) para digitalizar y ofrecer una experiencia de primer nivel al usuario.

Imágenes cedidas: ENVATO