Alda Sada Marina UIMP

La Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) celebra desde hace años sus cursos de inmersión lingüística en diferentes hoteles de nuestro país. Si bien siempre ha sido una opción interesante para los alojamientos, ahora se convierte en una alternativa importante para poder sobrevivir a la dura crisis que vivimos.

Así es como se siente el hotel Alda Sada Marina, que se ha convertido en una de las ocho sedes seleccionadas por la UIMP para impartir sus cursos intensivos de aprendizaje en inglés oral y oratoria. Esta formación, que también se está realizando en otros siete puntos de la geografía española, tiene una duración de una semana y consiste en 40 horas lectivas por grupo. Se impartirán hasta el 19 de diciembre y, en total, serán más de 3.400 los alumnos que se hayan beneficiado de los cursos organizados por la UIMP.

Desde el pasado 2 de noviembre, el establecimiento que la cadena Alda Hotels tiene en pleno paseo marítimo de Sada (A Coruña) da alojamiento y manutención a los alumnos de la UIMP que llegan para realizar sus cursos de inmersión lingüística.

Tanto profesores como estudiantes valoran de forma positiva las ventajas que les suponen las instalaciones de un hotel, pues “las habitaciones son grandes y cómodas, el servicio de limpieza es estupendo y el servicio de comida espectacular. Muy agradecido”, concluye el alumno Adrián Planells.

Además, se muestran muy contentos por el trato recibido, con “personal atento y un servicio de 10”, según palabras de la estudiante Raquel Espejo, a lo que el profesor de la UIMP John Sandivar añade que “los espacios proporcionados por el hotel son ideales para el seguro desarrollo del curso. Las aulas son amplias y tienen muy buena ventilación”.

Alda Sada Marina

Grupos reducidos y opción de fidelizar

Los grupos ya eran pequeños antes de la pandemia, pero la situación actual ha obligado a tomar medidas adicionales para evitar contagios. “Evitamos aglomeraciones mediante el uso de grupos burbuja, tenemos descansos en un horario diferente entre grupos, usamos gel hidroalcohólico cada vez que se entra en clase, mantenemos 1,5 metros de distancia entre personas, se toma la temperatura de todo el personal y alumnado varias veces al día, se desinfectan las sillas con regularidad y se establece al uso obligatorio de mascarilla, salvo en el comedor”, según resume el profesor Sandivar.

El profesorado coincide en señalar que los estudiantes se acostumbran con facilidad a las nuevas normas que se requieren en la situación actual. “La gran mayoría se adapta bien a las medidas de prevención. A los que les cuesta un poco más se les recuerda lo que tienen que hacer y lo hacen sin problema”, señala el profesor Sandivar.

Además de las horas dedicadas al estudio de la lengua inglesa, los alumnos también han tenido la oportunidad de visitar Sada con rutas organizadas por la Universidad, destacando el encanto de un pueblo “muy acogedor”, en palabras de Adrián, y resaltando que “las personas allí son muy hospitalarias, es un lugar encantador”, según Raquel.

Este tipo de iniciativas también sirve para fidelizar a alumnos y profesores que, en un futuro, podrían volver a repetir la experiencia de alojarse en nuestro hotel. Por eso, es importante conseguir sus datos, gustos y preferencias. En momentos como el actual, diversificar nuestro modelo de negocio y conseguir los datos de todas las personas que pasen por el hotel son dos pilares fundamentales para poder superar esta crisis con garantías.