Por: ASEGO
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Ya en octubre 2020, nos encontramos con un mercado de trabajo que tiene por delante un profundo reto de recuperación económica teniendo en cuenta la dificultad de prever la solución de la pandemia que afecta a un aspecto fundamental, el poder movernos con garantías sanitarias.

Si algo hemos aprendido de los estragos de las crisis anteriores es que el impacto generado en las personas es totalmente desigual, afectando de manera más perjudicial a los colectivos más vulnerables.

El departamento de pisos, compuesto principalmente por mujeres, con casos de madres monoparentales, un porcentaje amplio de extranjeros que se ven con la obligación de mantenerse aquí y enviar dinero a sus países, personas con perfiles formativos bajos y un sinfín de casos particulares, pone a este departamento en el punto de mira de la segregación laboral de nuestro mercado de trabajo, teniendo en cuenta, que desde el 2008 llevamos sufriendo una devaluación en calidad y derechos laborales.

Casos muy particulares

A ASEGO (Asociación Española de Gobernantas de Hotel y Otras Entidades) nos hubiera gustado decir tras la cuarentena y dadas las circunstancias y la importancia que la limpieza tiene en estos extraordinarios momentos, que nuestro departamento se fortalecería, pero recibimos un feedback que nos hace ver una realidad muy diferente.

Tenemos gobernantas en ERTE con hoteles abiertos llevados por las subgobernantas porque el sueldo es menor u hoteles sin gobernanta porque parte de sus funciones se encarga alguien del hotel, en algunos casos, el director contando con la buena predisposición de las camareras de pisos, autoresponsabilizándose del trabajo realizado.

También hay gobernantas solas, haciendo todo lo referente a habitaciones, limpieza y lavandería y además colaborando con otros departamentos; otras gobernantas desbordas porque les falta personal en días de más ocupación y tienen que dejar de lado las horas dedicadas a la supervisión para ponerse en faena, así como a camareras de pisos con una sobrecarga que es contraproducente para entregar una habitación según la normativa del ICTE.

Hay hoteles que están haciendo muy bien las cosas, cuya dirección escucha las inquietudes y necesidades que informa la gobernanta para hacer nuevas hojas de ruta. Vivimos tiempos muy dinámicos y tenemos que estar realizando cambios ante ocupaciones que fluctúan constantemente.

Confiemos en que el último Real Decreto del 29 de septiembre de 2020, con medidas sociales en defensa del empleo (ampliación de los ERTEs), sea un soporte para mantener el empleo de tantos trabajadores del sector, en la confianza de que las empresas puedan apostar cuanto antes por las reaperturas, si las circunstancias sanitarias lo permiten.
Que los meses futuros nos sirvan para analizar y mejorar nuestra área de competencia, nuestro pequeño rincón.