clint nuevo material

Alumnos del grado en Ingeniería de Diseño Industrial y el Programa de Estudios Simultáneos de Elisava y Girbau Lab, la plataforma de innovación abierta de Girbau, han creado Clint, un nuevo material versátil y reciclable fabricado a partir de los residuos textiles que quedan en los filtros de las máquinas secadoras.

Clint es un paso más hacia un nuevo modelo de economía circular en lavandería industrial que transforma un residuo en un nuevo material y avanza hacia el residuo cero.

Con forma similar a la del cartón, Clint se fabrica a partir de la pelusa, es decir, de la recuperación del residuo textil sólido capturado directamente en los filtros de las máquinas secadoras.

La innovación de la propuesta radica en el origen de la materia prima (residuo lavandero) y en la aplicación del material papelero con impresión artesana para nuevas finalidades. Clint recupera la esencia de los procesos artesanales, ya que se fabrica con la colaboración del Molí Paperer de Capellades, desde donde se ha producido el material papelero necesario para los nuevos usos y aplicaciones, y de Letter Cotton, un taller de impresión creativa, en ambos casos recuperando técnicas y procesos artesanales.

Elisava y Girbau ya estudian las posibles aplicaciones de este nuevo material, que pueden ser numerosas. Entre otras opciones, Clint podría sustituir el uso de materiales plásticos para hacer carcasas de pendrives o ser utilizado para papelería o packaging. La reutilización del residuo de pelusa, hasta ahora desatendido y con un coste asociado, permitirá minimizar su impacto medioambiental y favorecer un proceso de lavado sostenible.

Hacia la lavandería circular

Clint va más allá de ser un nuevo material, es una pieza del modelo de circularidad que supone un avance en la actividad lavandera, ya que reduce y revaloriza los residuos textiles y les da nuevas aplicaciones.

Diariamente las máquinas de Girbau lavan en todo el mundo alrededor de 25.000 toneladas de ropa y, en el caso concreto de Cataluña, se estima que las lavanderías industriales generan 1.500 kg. de residuo a la semana. Clint supone un paso más hacia un cambio de mentalidad enfocado hacia la sostenibilidad y refuerza los modelos de circularidad que reduzcan el impacto medioambiental de las actividades industriales.