Ramón Hernández CEO de blueBay

BlueBay Hotels es una cadena hotelera internacional con una amplia experiencia en el sector turístico y de ocio. Se compone en la actualidad de 62 hoteles en 42 destinos diferentes de 16 países. Aunque ahora está bien posicionada en destinos urbanos, BlueBay nació en Mallorca y los destinos vacacionales siempre han sido su sello de identidad. Este verano, la cadena afronta una situación muy compleja.

Hablamos de todo ello con su CEO, Ramón Hernández. Hace unas semanas publicamos la primera parte en nuestra web. Ahora, os ofrecemos la segunda.

—Lo principal es que el destino sea seguro. Pero, ¿cómo recuperamos esa confianza perdida?

—Esta crisis nos dejará algunas cicatrices y muchas enseñanzas, y una de ellas es la incorporación del concepto “destino sanitario seguro” como uno de los nuevos elementos que influirán en la decisión del turista a la hora de programar sus viajes.

Y esos destinos sanitarios seguros, que transmitan confianza al viajero, serán no solo los que tengan índices bajos de contagios ante situaciones de pandemias como la actual, sino los que adicionalmente cuenten con unos servicios de salud modernos, suficientes y accesibles, y además se promocionen internacionalmente como tales.

En este contexto, no cabe duda que en España confluyen todos los elementos para seguir atrayendo al turista internacional. El hecho de haber programado la apertura de fronteras internacionales a partir de julio, varias semanas después que nuestros principales competidores europeos, no es la mejor noticia para el sector, pero el control de los contagios se pudo conseguir tras un confinamiento extenso, y esta información ya está en los mercados de origen, lo que se demuestra en el hecho que los destinos españoles estén a la cabeza de las búsquedas online de viaje a nivel mundial para este verano.

—Veníamos de una época de altas ocupaciones y precios estables. ¿Entramos ahora en otra donde la reducción de los márgenes va a ser la tónica dominante?

—Los ejercicios teóricos nos indican que sin una solución sanitaria implementada a nivel global, con una demanda limitada, de menor poder adquisitivo, y una reducción importante en la conectividad aérea, el exceso de oferta es evidente, y esto suele llevarnos indefectiblemente a una reducción de precios y márgenes.

De hecho, ya estamos viendo que las ofertas en los productos y destinos vacacionales tradicionales son recurrentes. Ante esta coyuntura la reducción de márgenes del sector tendrá un impacto nunca antes visto, y no creo que la situación pueda revertirse en el corto plazo. No obstante, un porcentaje importante de la planta hotelera no estará preparada para competir esta temporada y permanecerá cerrada, dando algo de margen a quienes apuesten por reanudar la actividad pese a las dificultades.

Por otro lado, ciertos patrones de búsqueda al alza se están dejando sentir con fuerza en esta primera parte del verano, y son los productos boutique, en destinos no masificados, de interior en muchos casos, en armonía con la naturaleza, los cuales están experimentando una importante demanda y registrarán buenas cifras esta temporada.

—Desde BlueBay siempre han defendido una colaboración más estrecha entre sector público y privado. ¿Cómo debe evolucionar ahora?

—Pese a la generación de riqueza, empleo y ser líderes turísticos mundiales, no solo no contamos con un ministerio de turismo, sino que hemos visto cómo las medidas que afectaban directamente a nuestro sector se han tomado, en estos momentos de crisis, con improvisación y escaso consenso con las empresas de la industria.

Han tenido que ser las asociaciones hoteleras, la patronal y los presidentes de las regiones cuyo PIB depende mayoritariamente del turismo, quienes han reorientado una política errática que nos había puesto en clara desventaja competitiva este verano en Europa. Estamos enfrentando momentos críticos, donde la colaboración público–privada es más esencial que nunca para salvar al turismo en España.

Solo la absoluta toma de conciencia por parte del gobierno de lo neurálgico que es nuestro sector, sosteniendo reuniones periódicas con los principales empresarios y asociaciones, facilitando de modo ágil y en cuantías suficientes el acceso a financiación de las empresas, legislando de un modo flexible el mercado laboral y promoviendo de modo activo y constante la marca España en los principales mercados de origen, como destino sanitariamente seguro, nos permitirá posicionarnos adecuadamente de cara al ejercicio 2021.

—Algunos informes señalan que el alquiler turístico va a ganar peso en cuanto a la seguridad que ofrece. ¿Cómo cree que va a evolucionar este segmento?

—Sin duda, los buscadores están posicionando a apartamentos turísticos y alojamientos rurales en destinos no masificados, e incluso campings, en el top de las preferencias de los consumidores para este verano. Sin solución sanitaria, el miedo al contagio sigue siendo muy alto y estas alternativas de alojamiento están saliendo reforzadas en su nicho.

Los alquileres turísticos han existido siempre y parece que esta temporada “harán su agosto”, en detrimento de la oferta hotelera tradicional, la que genera empleo, la que está sujeta al pago de todos los impuestos y tasas aplicables, y que además ha tenido que adaptar sus protocolos y espacios para dar seguridad a clientes y empleados, con el consiguiente coste operativo, para reanudar la actividad este verano.

Por todo ello, no cabe duda que desde las asociaciones hoteleras tendremos que exigir un endurecimiento de la normativa y controles a este tipo de unidades de alojamiento para que, entendiendo las excepcionales circunstancias que motivan la preferencia puntual del consumidor, sólo puedan operar quienes respeten las normas fiscales y de seguridad sanitaria vigentes.

—Para concluir, BlueBay ha sido siempre una cadena muy volcada con la innovación. Fruto de ello es BlueBay Living Lab. ¿Qué proyectos desarrolla actualmente y qué objetivos más a medio y largo plazo tiene este laboratorio de innovación?

—Poner el foco en el conocimiento de nuestro cliente, no solo para atraerlo a nuestras marcas o fidelizarlo a futuro, sino para descubrir cómo vive, valora y siente nuestros hoteles, ha sido una constante para BlueBay Hotels.

Además, en un entorno como al que enfrentamos, donde el uso de la tecnología será esencial para garantizar el distanciamiento entre los empleados y los clientes y los clientes con los objetos, determinados desarrollos tecnológicos tendrán un proceso de implementación acelerado y habrán llegado para quedarse en nuestros hoteles.

En este sentido, estamos trabajando con intensidad desde nuestro laboratorio de innovación en el desarrollo de soluciones contactless que permitan a los clientes comunicarse de un modo ágil e intuitivo, a través de smartphones y wearables, con elementos o empleados del hotel, así como apostando firmemente por la comunicación por voz no solo dentro de la habitación (control de iluminación, climatización, TV, etc.), sino para la gestión de otros servicios.