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Desde el 21 de junio, fecha en que se levantó el estado de alarma, los españoles pueden moverse por todo el territorio nacional sin restricciones. En la nueva normalidad hay ciertos protocolos que se deben seguir para viajar, por ejemplo, en avión. La multinacional en tecnología médica y seguridad Dräger recoge las medidas que hay que tener en cuenta en los aeropuertos o estaciones de tren de cara al verano.

Una de las principales medidas es intentar mantener la distancia de seguridad que especifican las autoridades sanitarias. Para ello, se va a controlar el aforo en la medida de lo posible en este tipo de instalaciones, por lo que queda prohibida la presencia de acompañantes salvo en las excepciones lógicas (personas con movilidad reducida o alguna discapacidad que les limite). Al  mismo tiempo, a través de cartelería y señalización se va a limitar la interacción entre personas así como las colas en los puntos de contacto.

Por ejemplo, los mostradores de facturación y de acceso al embarque de pasajeros tienen marcas para las distancias, carriles determinados por cintas de mayor serpenteo y pantallas.

Mascarillas y cámaras térmicas

Al igual que pasa en la calle, otra de las máximas es el uso de mascarillas. En este caso, según el fabricante Dräger las más recomendables son las mascarillas autofiltrantes FFP2 (frena al menos 92% de las partículas) o, si es posible, una FFP3 (frena al menos 98% de las partículas). Ambas sirven para evitar contagiar y protegen del riesgo de contagio al otro. Hay que tener muy en cuenta la posibilidad de que una persona esté contagiada y no sea consciente, es decir, los conocidos como pacientes asintomáticos.

También se pueden usar la FFP1 (que frena al menos 78% de las partículas) o las mascarillas quirúrgicas, muy útiles para personas contagiadas, que están diseñadas para proteger a quienes están alrededor del portador.

Uno de los principales síntomas del coronavirus es la fiebre. Para detectarla, los aeropuertos o estaciones de tren se están ayudando de cámaras térmicas. Tal y como explica Dräger, estas herramientas escanean y localizan los focos térmicos de una persona que superen la temperatura fijada. Así, si se encuentra a alguien que puede ser indicativo de que tenga unas décimas de más, esta pasaría a una segunda revisión más en profundidad para descartar un posible contagio.

Desinfección de zonas comunes

Todas las zonas comunes deben ser desinfectadas con frecuencia, como los mostradores, carros de equipaje, mostradores, puntos de control de seguridad, baños, ascensores, pasamanos o áreas de embarque.

Uno de los métodos más utilizados para la limpieza es la higiniezación con ozono. Sin embargo, como ya hemos contado en otros artículos, puede ser perjudicial para la salud si no se lleva a cabo por profesionales ni se toman las medidas de seguridad adecuadas con equipos de protección específicos.

Según Dräger, es imprescindible que el proceso de esterilización lo lleve a cabo una empresa especializada. La aplicación no puede darse en presencia de personas. Antes de utilizar el área desinfectada hay que ventilar adecuadamente y comprobar los niveles de ozono existentes en el aire ambiente mediante detectores homologados. Para ello, los profesionales deben disponer de los EPIs adecuados. Después de su uso, todo el material se debe limpiar y descontaminar.