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La Asociación Madrileña de Empresarios de Mantenimiento de Piscinas (AMEP), como órgano oficial de representación ante los organismos e instituciones públicas y privadas de las empresas del sector, insiste en la necesidad de que el gobierno apruebe un protocolo común sobre las medidas de protección e higienización que deben cumplir las piscinas, ya no solo para las públicas, sino también para las privadas que se encuentran en comunidades de vecinos y hoteles.

Y es que, a diferencia de años anteriores, la potencial apertura va a requerir la adopción de importantes medidas y nuevas inversiones para garantizar la seguridad de los usuarios y del personal que trabaje en los recintos.

Seguridad y vigilancia más allá del agua:

El agua, en una piscina bien mantenida, es un entorno seguro tanto si se utiliza la sal como el cloro, no siendo un riesgo potencial de contagio, tal y como recoge el “Informe sobre transmisión SARS-COV-2 en playas y piscinas”, publicado por el CSIC tras un reciente estudio. Sin embargo, son las áreas externas del vaso de la piscina donde habrá que realizar las mayores labores de prevención.

Mantenimientos Aquaglass, una de las empresas punteras del sector ha establecido un protocolo de medidas para las piscinas de uso colectivo, bien sean de comunicadas de propietarios, hoteles o municipales.

Entre ellas, se encuentra limitar el aforo entre un 50 y 75%, lo que supondrá establecer un sistema de turnos. Asimismo, solicita controlar la temperatura corporal de los bañistas, desinfectar de forma continua las zonas de uso común, prohibir la colocación de toallas en barandillas perimetrales, evitar el uso de tumbonas y hamacas compartidas, minimizar o eliminar el uso de vestuarios y el acceso a recintos cerrados comunes, así como aumentar el número de mediciones diarias de PH y cloro del agua.

Una nueva figura, el care manager

Además, desde esta compañía creen necesario contar con personal adicional debidamente formado que controle que se cumplen las normativas de seguridad, lo que sería una especie de care manager. El socorrista, que habitualmente es el responsable de realizar los controles de calidad del agua, no podrá asumir todos los nuevos roles que se esperan en esta atípica temporada.

De esta forma, los hoteles deberán contemplar la posible contratación de este tipo de personal adicional que se encargue de garantizar el cumplimiento de las normas de seguridad y comportamiento de los usuarios.

Para Daniel Campuzano, CEO de la compañía, los bañistas “van a tener que acostumbrarse a utilizar las piscinas de otra manera, algo más incómoda, pero que en ningún momento va a impedirles disfrutar de un buen baño. Habrá normas que, aunque ya estaban establecidas, ahora, serán de obligatorio cumplimiento, como ducharse o no introducir objetos en la piscina”.

Actualmente, España cuenta con 1,3 millones de piscinas. Es el segundo país de Europa y cuarto del mundo por número.

Imágenes cedidas: Roberto Nickson on Unsplash