schlinder ascensores

El turismo, que en España representa cerca del 12% del Producto Interior Bruto, ha sido uno de los sectores a los que más ha afectado el Covid-19. En la industria hotelera, en concreto, se estima un impacto de 54.733 millones de euros este año en todo el país, lo que supone una caída del 32,4%  respecto al pasado año, según señala la Alianza para la Excelencia Turística (Exceltur).

La mayor parte de los establecimientos hoteleros han tenido que clausurar durante el estado de alarma, si bien algunos han mantenido sus puertas abiertas por causa de fuerza mayor para acoger un alojamiento puntual con urgencia o, incluso, para ayudar como improvisados hospitales de campaña a la hora de atender a pacientes afectados por el coronavirus.

El papel del transporte vertical

El objetivo ahora es adaptarse a la nueva realidad que nos espera a medida que los hoteles reabran sus puertas. El transporte vertical es y seguirá siendo un servicio esencial en nuestra vida diaria y cómo no  en el sector hotelero. Un buen ejemplo de ello es la importancia de llevar a cabo un buen estudio de tráfico, que ayude a la eficiencia en la movilidad de los clientes en los ascensores, sobre todo en las horas más críticas –las que van desde el momento del desayuno al check-out–, cuando se produce un mayor tránsito de personas, así como la llegada de grupos.

Para contribuir a minimizar el riesgo de contagio en esta vuelta a la normalidad que haya en el hotel, en Schindler estamos invirtiendo todos nuestros esfuerzos en llevar a cabo medidas innovadoras que ayuden a salvaguardar la salud de todos.

Gestos tan cotidianos que se ven en el día a día de los ascensores de los hoteles, como tocar las botoneras, apoyarse en las paredes de la cabina o no mantener la distancia de seguridad recomendable por las autoridades sanitarias, pueden causar una trasmisión involuntaria de virus y bacterias.

Kits de desinfección

Por este motivo, hemos lanzado diferentes kits de desinfección que ayudan a minimizar el riesgo de contagio durante la paulatina desescalada del confinamiento. Estos se han desarrollado basándose en las indicaciones marcadas por la OMS y cuentan con la tecnología más efectiva para la eliminación del virus (lámparas ultravioletas y ozonizadores).

Así, incluyen un dispositivo higienizador y purificador del aire para espacios cerrados; un dosificador desinfectante para las manos que dispondrá de un llavín protector antirrobo; un sistema de desinfección de cabina mediante luz ultravioleta o la posibilidad de configuración del ascensor para la limitación de su carga.

A esto hay que sumar un dispositivo de higienización de pasamanos en las escaleras mecánicas mediante UV; y un cartel detallado de consejos de uso del ascensor y recomendaciones de prevención, así como vinilos de señalización en el suelo de la cabina del ascensor y en la parte lateral de las escaleras mecánicas para indicar la posición en la que deberán situarse los pasajeros.

En Schindler estamos convencidos de que tenemos que garantizar que la vuelta a la normalidad sea lo más segura posible, y trabajamos en consecuencia.