Ya hemos comentado en varias ocasiones que 2017 ha sido declarado por la Organización Mundial del Turismo (OMT) como el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo. Un objetivo loable y necesario que deberían arropar hoteles de todo el planeta. Muchos ya vienen haciendo esfuerzos de sostenibilidad e integración con el medio ambiente y social en el que se encuentran, como el Grand Bahía Príncipe Tulum, muy próximo al complejo arqueológico del que toma su nombre, en la mexicana Riviera Maya.
Y todo esto, sin dejar de ofrecer a sus huéspedes una completa experiencia de cliente, lo que se traduce en altos niveles de satisfacción por parte de éstos. En esa experiencia se incluye, aparte de los consabidos servicios de un resort «todo incluido», el acceso gratuito a WiFi en determinados espacios comunes del complejo, una amplia carta de actividades deportivas (fútbol, baloncesto, voleibol, bodyboard, gimnasio, stretching, una hora gratuita de paddle surf, kayak, tenis, alquiler de catamaranes o snorke) y de entretenimiento para adultos y niños, incluida una discoteca. Y, por supuesto, acceso a las piscinas, solariums y a la playa.
Con un coste adicional, los clientes del Grand Bahía Príncipe Tulum también pueden acceder a WiFi Premium, deportes y vehículos motorizados, acuarios de delfines, tratamientos de belleza y masajes en el Bahía Spa o servicios de fotografía profesional, esto último para que la experiencia tenga su recuerdo en imágenes de alta calidad.
El complejo consta de 978 habitaciones, cinco restaurantes, siete bares spa, campo de golf y un parque acuático para niños. Todo enfocado a que los huéspedes que visitan el resort por primera vez decidan regresar a él.

La experiencia se prolonga en el destino

Para completar la experiencia, los clientes de este resort pueden realizar numerosas excursiones por la zona, como la visita al complejo arqueológico de Tulum, que fue una fortaleza maya que vivió sus momentos de gloria al final del período clásico (ahcia el año 1000.) Aquí se conjugan cultura, historia y una de las mejores playas de México. La zona arqueológica se asienta a la orilla del mar, con la más icónica de sus construcciones, El Castillo, al borde de un acantilado.

También merece la pena el complejo de Xcaret; aparte de excursiones por la selva; visita a Playa del Carmen, uno de los centros turísticos más importantes de la zona; disfrutar de las actividades del parque natural de aventura Xplor, cerca de Cancún; descubrir la naturaleza de la Reserva de la Biosfera Sian Ka’an, adonde se accede desde Punta Allen; nadar y bucear en los cenotes (formaciones geológicas bañadas por ríos y lagos subterráneos)…
 

Imágenes cedidas: Bahía Príncipe, Vadim Ozz/Shutterstock